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Artículo Sangre Parte 1 – En general y diferentes dolencias

En General

Para asegurar el buen funcionamiento de su vehículo, se le debe dar una buena gasolina. La gasolina del cuerpo es la sangre que, para ser eficaz, debe circular libremente en todo mi cuerpo. Si la gasolina contiene impurezas, corre el riesgo de lastimar el motor que es el corazón.

La sangre representa la alegría de vivir y las impurezas que se hallan en ella provocan dolencias en todo mi cuerpo. Según mi alimento, el estómago producirá una energía que fortalecerá mi sangre o la hará anémica; igual como mi vehículo, debo elegir la gasolina buena. La sangre representa la energía que circula en mí. Es el mismo centro del corazón. Una mala circulación me indica que está bloqueado el amor; ya no consigo expresar mis sentimientos, estoy en conflicto con el amor.

El mensaje de mi cuerpo es: «dejo correr la sangre en mis venas, dejo que el amor llegue hasta mi corazón, acepto recibir y hallo la alegría de vivir. Dejo sitio para las ideas nuevas».

Dolencia de la… 

(Ver también: ANEMIA)

Una mala circulación de la sangre indica una falta de alegría de vivir en mi vida. Me siento dormido, mis ideas son confusas.

«Para recobrar la alegría, acepto las nuevas ideas, reconozco las bellezas que me rodean, sonrío a la vida». 

ANEMIA

La sangre representa la alegría de vivir, el amor y las emociones. Cuando los glóbulos rojos de la sangre son insuficientes o que el número de células sanguíneas es débil, frecuentemente se produce una carencia de hierro en la sangre ya que el hierro está en el centro de la molécula que forma los glóbulos rojos. Este estado está vinculado a una carencia de alegría, fuerza y profundidad en el amor que tengo para mí y los demás; a mis creencias en mi capacidad de amar auténticamente con fuerza y determinación; a un desánimo y un rehusar de vivir; o a la sensación de estar sin valor y de tener resistencias frente al amor, de aquí esta desvalorización de mi persona. Incluso se puede vivir desesperación y resignación. También puedo manifestar mucha rigidez frente a los acontecimientos de la vida.

En resumen, todos estos síntomas son el resultado de una gran debilidad al nivel sanguíneo. En inglés, el “Hierro” se llama “Iron” y se puede hacer un juego de palabras cambiando “Iron (hierro” por “I run” que significa en español “corro”. Del mismo modo, en Francés, se puede sustituir la palabra “fer” (hierro en español) por su homónimo “faire”(hacer). Así, la persona anémica ya no siente bastante alegría y motivación para realizar todo lo que hay porfaire (hacer) [hay una carencia de “faire” (hacer) o una falta de “faire” (hacer)] y ya no se siente capaz de correr para lograr lo que quiere. ¿Pero por qué rehúso usar la energía del universo que está disponible para mí? ¿De qué tengo yo miedo? Qué es lo que me hace “comerme la sangre”? Sólo he de decir sí a esta bella energía lista para servir a mi energía con amor.

«A partir de ahora, miro, observo y descubro la alegría alrededor mío. Está por todas partes: familia, trabajo y amigos. Estos seres de luz están también aquí para ayudarme a crecer».

SANGRE – ARTERIAS

Las arterias son los “vasos que conducen la sangre del corazón a los órganos”. Estos mismos vasos sanguíneos (así como todos los demás conductos sanguíneos, venas, capilares, etc.) son el medio para el amor de manifestar las cualidades divinas. Se ubican por todas partes en el  cuerpo y comunican con cada parte de este.

Las arterias están también vinculadas a todo lo que se llama la “vida”. Hacen correr la alegría de vivir y me permiten comunicar, expresar mis emociones, guardar el contacto con el universo. Si la tensión nerviosa sube más, provoca un desequilibrio emocional que puede resultar de un conflicto interior entre mi “mundo físico” y “mi mundo espiritual”. Cuando tengo dificultad o cuando dejo de expresar mis emociones, me cierro (bloqueo) y a consecuencia de ello, pueden ocurrir diferentes enfermedades vinculadas con el corazón tales como la arteriosclerosis, la trombosis, la angina de pecho, las várices. La alegría de vivir deja de circular en mí. Puedo desvalorizarme frente a las acciones que cumplo.

Para que la energía fluya más regularmente e impida el desarrollo de ciertas esclerosis, representando bloqueos energéticos, debo hacer prueba de una apertura más constante a la alegría y a la circulación de esta alegría quedando abierto al nivel del corazón, aceptando cambiar de actitud y abrirme al amor, para que este amor se encamine por todo mi cuerpo.

COLESTEROL (1)

(Ver CIRCULACIÓN SANGUÍNEA)

El colesterol está vinculado a la sangre, símbolo de la alegría de vivir.

El colesterol procede de los alimentos. Nuestro organismo lo sintetiza a partir del hígado. Lubrifica mis vasos sanguíneos, alimenta el sistema nervioso y lo mantiene equilibrado. Su función normal es impedir el desgaste prematuro de los vasos sanguíneos por el paso de la sangre, pero si se presenta en exceso en el cuerpo, se deposita y reduce progresivamente el diámetro de los vasos sanguíneos. ¿Por qué? Porque ya no tengo alegría de vivir! Para mis adentros, creo que no merezco ser feliz, ser alegre y esta alegría circula mal! Puedo tener una subida de colesterol después de ciertos acontecimientos como, por ejemplo, después de haber tomado la jubilación, porque ya no siento la alegría de vivir que tenía con mis compañeros de trabajo o con la gente que encontraba en el trabajo. Esta subida también se puede dar cuando se ha ido alguien a quien amaba y que me traía alegría en mi vida. Aquí, en lugar de desarrollar una diabetes que es tristeza profunda, mi cuerpo interpretará el suceso más bien como una carencia de alegría de vivir y hará subir el porcentaje de colesterol. También puede suceder lo mismo cuando pierdo a mi animal de compañía y por fin en una situación que puede causar, conscientemente o inconscientemente, que disminuya la alegría de vivir en mi vida. Puede ser el caso también cuando quiero realizar un proyecto, construir o erigir algo que afecciono especialmente, pero no consigo recibir ayuda de nadie. Sólo puedo por lo tanto contar sobre mí y esto me afecta mucho. Si dejo que empeore esta situación, hay riesgo de que algún día tenga un ataque cardíaco. En efecto, si no arreglo la situación que me hace vivir esta carencia de alegría, esto tocará el aspecto de mi vida que es el amor. Cuando disminuye la alegría, es como si sintiera menos el amor en mí, por esto la carencia de alegría afectará a mi corazón. La mayoría de colesterol animal (procedente de las carnes y productos lácteos) forma parte de la dieta demasiado rica de los Occidentales. Los alimentos que contienen mucho colesterol representan cierta satisfacción egoísta de mis apetitos. Me siento bien, sin pensar un instante que este exceso corre el riesgo de cambiar e incluso destruir mi salud! Es una ilusión creer que doy un gusto a mi cuerpoCompruebo que me amo de un modo algo demasiado “egoísta o egocéntrico”.

Absorbiendo alimentos que contienen demasiado colesterol, reniego de las alegrías de la vida. Un día, deberé pagar por esto. ¿Deseo yo esta dolencia?

«Acepto cambiar inmediatamente dejando fluir la alegría en mí, igual como el niño maravillado delante de las bellezas de la vida! Neutralizo mi miedo de vivir en la alegría y acepto que esta forme parte de mi vida».

(1) Colesterol: hay dos tipos de colesterol: uno que se llama LDL (procedente del término inglés Low Density Lipoproteins (lipoproteínas de baja densidad), también llamado colesterol “malo” y el HDL (del inglés: High Density Lopoproteins [lipoproteínas de alta densidad]), también llamado colesterol “bueno”.

CIRCULACIÓN SANGUÍNEA

La circulación sanguínea está vinculada al corazón y a la sangre, símbolo de vida. La sangre pasa por todos los canales del cuerpo: arterias, arteriolas, venas, venillas, capilares. Estos canales son necesarios a la distribución del amor, de la alegría y de la vida en todo el cuerpo. Mi corazón (centro del amor) acepta dar la sangre (energía) a cada parte de mi ser, cualquier sea su importancia, sin discriminación. La sangre representa mi vigor, mi placer de vivir y lo que soy actualmente en este universo. Todas las dificultades circulatorias están vinculadas con la sangre y la totalidad de mi ser. Si vivo una situación difícil en el plano emocional o mental, la energía que anima mi ser se debilita. Esta debilidad de la sangre y de la circulación sanguínea significa que me retiro emocionalmente de una situación que me afecta por el instante porque no tengo bastante “energía” para ir hacia delante.

Me protejo de mis emociones demasiado energéticas porque es doloroso sentirlas presentes hasta tal punto. No dejo circular bastante amor en mi vida. Me auto – critico severamente, estoy apenado, siento mucha tristeza interior. Mi alegría de vivir y mi buen humor disminuyen, mis ideas se vuelven confusas, tengo una vida social poco excitante, insípida y llana. Tengo necesidad de hacer “circular” muchos proyectos, ideas, sensaciones. Sino, todo se “congelará” a causa de mis preocupaciones, mis penas, mi cansancio, mi ira; una sobre excitación o una obsesión que desequilibra la circulación sanguínea tendrá el mismo efecto.

La falta de alegría me lleva a huir de mis responsabilidades. Tengo bloqueos que me hacen evitar ciertas situaciones. Es un modo de decir no” a la vida. Así, diversos “patterns” (patrones) corren el riesgo de aflorar en superficie (el control, la negligencia, la indiferencia frente a la vida, la necesidad exagerada de atención, el deseo de querer morir…).

Los trastornos de la circulación sanguínea se manifiestan primero en las manos y las piernas, en las partes más externas y activas de mi cuerpo, las que me dirigen en el universo. Una mala circulación que afecta mis piernas está vinculada a mi dirección emocional, a las emociones con las cuales puedo contar y que amo. Cuando están afectadas mis manos, es la expresión de mis emociones y un deseo de cesar lo que estoy haciendo. En ambos casos, se trata de una retracción en el plano interior, la retracción de la plena participación emocional con mi universo. Las diferentes aflicciones sanguíneas son la aterosclerosis, la arteriosclerosis, la elevación del porcentaje de colesterol (ver más arriba), la trombosis, etc.

«Acepto mirarme a la cara y sobre todo observo mi actitud frente a la vida! ¿No es la vida bastante extraordinaria como para aprovecharla plenamente? Abro mi corazón al amor, me asumo y me dejo guiar por la vida. Siempre sucederá lo que hay mejor para mí».

 

Extraído de El Gran Diccionario de Las Enfermedades por Jacques Martel.

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