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Canalización Círculo del Doce – 4 de Noviembre

Publicada el
Mensaje de Kryon
Canalizado por Lee Carroll

Saludos, queridos, Yo Soy Kryon.

Acérquense, queridos, para lo que yo deseo hacer. Estas reuniones son especiales; están lo bastante espaciadas para que ustedes se den cuenta de lo que se pierden desde una a la otra. Tal vez la camaradería, de estar juntos en un grupo aunque separados tal vez por mil millas. Todos mirando, todos oyendo, una coherencia de vibración que trae una consciencia de estar juntos uno con otro.

No hemos hecho tantos programas, socio mío, y sin embargo ya hay algunos que empiezan a entender de qué se trata esto. Empiezan a entender la realidad del hecho de que podría haber más. Podría haber más en lo que ellos llaman real, que lo que habían pensado.

Desde el comienzo les hemos dicho que hay muchas dimensiones. Y que ustedes solo viven en unas pocas, y a eso lo llaman todas las cosas, 4D, o 3D, como sea que lo llamen, es todo lo que tienen. Algunos están tan apegados a esto que dicen: “No puedo moverme fuera de esto, y todo lo que dices que esté fuera de lo que puedo sentir y tocar, no tiene sentido”.

Y luego está la ciencia, y el científico que dice: “Bueno, discúlpame, pero la realidad tiene múltiples dimensiones, tal vez hasta veintisiete”. Eso es todo lo que has descubierto; hay muchas más que eso. Y tú, como ser humano, estás viviendo en todas ellas, solo que estás familiarizado con las que llegan hasta el cuatro. Y entonces tu familiaridad, bueno, eso se vuelve tu sistema de creencia. Lo que todavía no has visto no es algo que creas que pueda existir. Y allí es donde entra el Círculo del Doce. Es la repetición de un ejercicio en que ustedes cruzan la barrera entre lo que ustedes entienden y conocen, y aquello que igual es real y es suyo para experimentar, pero no lo conocen. Para hacer las cosas más difíciles, las cosas multidimensionales, bueno, no actúan como ustedes piensan. Cambian y se mueven, y aun si ustedes creen que pueden ir allí y estar allí como estaremos en un momento, ellas se mueven, cambian, y ustedes no están acostumbrados a eso tampoco.

El cambio es difícil; es difícil para todos los humanos. Algunos dicen: “Bueno, yo no tengo miedo, tráelo”. No se trata del miedo, queridos, se trata de estar cómodo. Y lo otro: ¿es seguro? Algunos han dicho: “Bueno, ¿cómo sé que estoy bien? ¿Estaré atascado allí, por ejemplo? ¿No seré capaz de regresar? ¿Afectará mi mente?” Y todas estas preguntas me muestran que ustedes no entienden. ¿Podría ser peligroso un viaje a su propia consciencia?  ¿Podrían lastimarse si descubrieran paz, alegría, amor? Si abrieran una puerta y todos sus amigos estuvieran allí y gritaran “¡Feliz cumpleaños!” ¿la cerrarían de un portazo, porque era un poco demasiado inusual y nunca les había pasado antes? (se ríe) De eso estamos hablando. Ustedes abren la puerta, y no tienen simplemente a sus amigos gritando feliz cumpleaños; ustedes se encuentran con el resto de sí mismos. Y es igual; es una celebración porque incluso han llegado tan lejos.

Cada vez que iniciamos este viaje, este Círculo del Doce, les digo que viajan entrando a lo que llamo una sopa de consciencia; un área multidimensional, una región de su propia alma. Su alma es real; ustedes saben que lo es. Hay muchos que dicen que su alma no se irá nunca; siempre está en algún lugar. Esa alma de ustedes no es algo que experimenta la muerte; está siempre allí, simplemente sigue adelante. Todos sus sistemas de creencias lo dicen. ¿Entonces por qué tienen miedo de visitar esta alma que es eterna y lleva su nombre? Realmente es así.

Ustedes viajan con esta alma; en muchos lugares en este planeta ha estado esta alma, y continuará estando, muchas veces. Pero su realidad dice: “Oh, bueno, no estoy seguro” (se ríe). Sin embargo, estás seguro de que continúa; ¿por qué estás tan seguro de que es real ahora mismo? Algunos dicen: no puedes tocarla, no debieras acercarte, es intocable, le pertenece a Dios. Te pertenece a ti, querido, porque es una creación de Dios. Eres una criatura de Dios. Estás aliado con el Creador. Eso tampoco lo has entendido. Dices que estás separado del Creador; ¡no lo estás! Nunca lo estuviste. Hecho a imagen del Creador, tú tienes la sustancia creadora en tu interior. Si pudieras entrar en eso que es tu alma por solo un momento, lo verías. Lo verías. Ha habido muchos, querido, que han llegado al borde, ese borde que es la neblina que separa lo que es real para ustedes, y luego lo que es surreal. Igual es real, solo que simplemente está por encima de lo que esperas. Y quienes han ido allí han sido capaces de sanarse a sí mismos. Hay algunos que fueron allí con propósito, otros fueron por accidente, otros han ido por experiencias cercanas a la muerte. Y volvieron cambiados, todos ellos. Todos ellos. Algunos tuvieron remisiones espontáneas, otros han tenido despertares, percepciones conscientes, muchas cosas que ni siquiera pueden explicar – y muchos no querían regresar. Siempre lo hacen. Y luego algunos descubrieron que pueden ir en cualquier momento que deseen, y otros cambiaron su realidad. En otras palabras, se dieron cuenta de que podían atravesar la neblina cuando quisieran.  Podían en realidad pararse entre dos mundos. Algunos, queridos, incluso quitaron la neblina. Todo Maestro que caminó por este planeta vive, respira y trabaja y existe en muchas dimensiones al mismo tiempo y eso es lo que ustedes vieron. Eso es lo que vieron, que los atrajo tanto a ellos. Eran tan compasivos que podían enviar mensajes a ustedes. La gente los seguía a la distancia; eran llamados desde la distancia a caminar con ellos. Porque su consciencia era multidimensional y ustedes podían sentir el amor y la compasión.

Vengan conmigo. Crucemos el puente juntos, siempre lo hacemos. Este es un puente que crean ustedes; un puente desde lo desconocido a lo desconocido, realmente. Yo dije que era de lo conocido a lo desconocido, pero ahora digo que es desde lo desconocido a lo desconocido, porque algunos de ustedes empiezan a cuestionar dónde están ahora. Empiezan a entender mucho más sobre sí mismos. ¿Qué tal si estas cuatro dimensiones son verdaderamente un lugar desconocido? Porque hay mucho aquí que todavía no han descubierto, incluso en las cuatro. Lo grande de Dios en su interior, incluso en cuatro dimensiones. La belleza y la compasión que podrían tener, incluso en cuatro dimensiones. Es desconocido para muchos. Este puente va a ser lo que será una visión para ti, un sendero desde lo que crees que es real, hacia aquello que no has experimentado como real. El puente que cruzas, está llevando a una parte de ti que no estás acostumbrado a ver; una parte que algunos no sabían que existiera. ¿A cuántos de ustedes les dijeron que no podían ir allí? ¿A cuántos les dijeron que solo pertenece a unos pocos, que aquí es donde van los ángeles, no ustedes? Te diré algo:  tú eres un ángel, verdaderamente; una criatura multidimensional del Creador del Universo; ese eres tú. No llega a ser mucho más angélico que eso.

Ven conmigo, acércate, acércate, cruzaremos ese puente. Cualquiera sea el color del puente, o su tamaño, te mueves hacia ese lugar en el centro del puente donde hay una neblina. Párate conmigo por un momento y ve la niebla con el ojo de tu mente, esta visualización, porque lo que te digo es esto: te llevo a otra dimensión de ti. No a otro lugar, queridos; es parte de ustedes.

Ustedes viven en muchas dimensiones que son ustedes; eso es lo que les digo. Que su construcción física es ustedes; la estructura celular multidimensional que tienen es ustedes; están construidos para hacer esto. Pero hasta ahora no creían que pudieran.

Te paras ante esta niebla y la miras por solo un momento; del otro lado de esa neblina hay otro tú. El tú que te dijeron que, o bien no existe, o bien no lo puedes tocar. Y vas a tocarlo. Y lo mereces. Acércate. Quítate los zapatos, quítate los zapatos. En esta visión, quítate los zapatos. Es la señal de la sacralidad de que vas a encontrarte con lo que eres tú, que es una parte multidimensional, la parte ascendida. La parte que sabes muy bien que siempre estuvo allí, pero nunca podías tocar. Una parte con la que sueñas, cuando sueñas que vuelas. Camina a través de la neblina conmigo, ahora mismo, camina por allí.

(empieza la música) Toma una respiración. ¿Es una visión o es real? ¿Dónde estás? ¿Es una visión o es real? ¿Qué es lo real? ¿Es solo aquello a que has estado acostumbrado? ¿O puedes expandirte hacia algo mucho, mucho más grande que lo que jamás pensaste?

Queridos, la Física de ustedes es asombrosa. No está atascada en una realidad en la que simplemente pueden tocar y sentir; va mucho más allá de eso. ¿Oyen la música? Están en lugar que cambia todo el tiempo; se le permite cambiar con su consciencia. Lo que sea que ustedes piensen que es la cosa más bella, en eso se convierte.

Este eres tú en una realidad que no sabías que podías crear. ¿Cómo te sientes? Algunos dicen: “Siento una hermosa brisa del océano, y no hay ningún océano allí”. Déjenme decirles qué es eso. Eso es la esencia, el viento de la paz, soplando sobre ustedes, que les dice: “extiende las manos y siente eso que es eterno: tú”. El alma es sin edad; sin principio ni fin; eso es quien tú eres. Acabas de entrar en eso que es la eterna paz de ti, más sabio que cualquier cosa que pudieras ser cuando estás en esa caja de cuatro dimensiones.

¿Por qué estás aquí? Parte de tu cerebro todavía cuestiona: “Estoy sentado en una silla, en 4D. ¿Cómo puedo también estar allí?” Bienvenido a lo básico de un atributo multidimensional. Y quiero que empieces a sentir esto. Ya sabes lo que sigue. Vamos a atravesar una puerta del Templo que está allí. El Templo eres tú, tiene cualquier forma que tú quieras. El nombre sobre la puerta es diferente todavía de lo que era antes. Sigue cambiando. “¿De qué se trata eso, Kryon?” Te diré a medida que proseguimos.

¿Sientes la sacralidad de lugar en que estás? ¿Oyes la música? Y tú dices: “¡Por supuesto que oigo la música!” No, no, no. No esa música. (se ríe) Estoy hablando de la otra música. Estoy hablando de la música de tu alma, que se produce todo el tiempo. Todo el tiempo. La música del amor. De la compasión. Para ti de la Fuente Creadora. La Fuente Creadora conoce tu alma muy bien. Y tú recién la estás descubriendo. Entra al templo y mira el teatro. El teatro está allí, como está siempre. Quiero que bajes por la escalera en este anfiteatro que está hundido. Baja por la escalera y pasa al escenario como lo haces siempre.

Hay una silla en ese escenario. Nadie está sentado en el auditorio, no todavía. Hagamos un ejercicio. Ya hicimos esto antes. Hagamos uno: pasemos algún tiempo en la silla. Quiero que te sientes en esa silla, sea como sea la silla. Es una silla plegable o es un trono. Es lo que sea que tú digas que debe ser la tuya.

Pero ahora estamos sentados en la silla porque quiero que practiques la resonancia. Y la resonancia que quiero que practiques ahora es esta: quiero que te sientes y te des cuenta otra vez de algo que ya hicimos antes. El auditorio empieza a llenarse, pero se llena con cada una de las células de tu cuerpo. Trillones de ellas. Tú dices: “Bueno, el teatro no es tan grande”. Tal vez lo es, pero no has mirado bien alrededor. Las células de tu cuerpo están escuchando, ¿qué quieres decirles? ¿Te gustaría cantarles una canción? Esto es lo que quiero que entiendas: tu consciencia puede cantar una canción de amor a cada célula de tu cuerpo. ¿Te das cuenta de que estas células de tu cuerpo nunca te han oído hablar? Nunca te han oído decir. Tú eres el jefe de todas ellas, y nunca te han experimentado. Has estado en esa graciosa realidad de 4D donde no puedes hablar con ninguna de ellas. Y ahora estás en la silla, ¡y ahora ellas están escuchando! ¿Qué cantarás para ellas? ¿Qué canción? ¿Cantarás una canción de resonancia, de paz y de salud, en cada célula? ¿Cantarás una canción de que una enfermedad no puede estar aquí y se irá por eso? ¿Llenarás el estadio que tienes allí con tanto amor y tanta compasión para aquello que eres tú, que todas presten atención? De modo que cuando regreses a esa realidad de la cuarta, seas diferente.

Quiero que permanezcas en esta silla. Adelante, en tu propia mente, canta la canción para que todas ellas vengan luego y canten contigo. Canturrea una canción, todas harán lo mismo contigo. Crea una resonancia para que todos canten la misma canción. Entonces estás en coherencia. Esta es la visualización, puedes hacer esto en cualquier momento que quieras. ¿Esto es real o no? Toma una respiración. Hay una resonancia entre tú y tus células justo ahora. Puedes controlar tu salud. Ahuyenta el dolor, la tristeza; líbrate del miedo y de la ansiedad. Ninguna de tus células quiere eso. Tu Innato está saltando arriba y abajo; te felicita por el descubrimiento de poder cantar en resonancia y hacer que todas ellas canten contigo. Es una bella canción, querido, es tu canción. Es la canción del alma.

Quédate aquí, simplemente quédate. Quédate; acércate y quédate.

Y así es.

Kryon

 

Primer miércoles, 4 de noviembre de 2020

Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro

Fuente: Traducciones Para El Camino

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