Canalización El Muro de la Consciencia

El Muro de la Consciencia
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Mensaje de Adironnda, Kryon canalizado por Lee Carroll, Marilyn Harper

Marilyn Harper:

Ah, es buen día para ustedes, ¿ah? Es tan maravilloso ver su luz, su brillo, su divina presencia, queridísimos seres. Vemos su corazón iluminado, vemos su mente, su energía, cada uno conectado. Deseamos que sepan que son como una rueda, una rueda que gira con radios y un borde o aro, y su corazón, su corazón es el centro, el eje de esta rueda. Cuando todos sus corazones se reúnen en este salón, o cuando oyen este mensaje en algún momento del futuro, respiren dentro de ese núcleo de su centro corazón y sientan la calidez expandirse, expandirse, y sientan a los otros corazones a su alrededor. Y al sentir esos otros corazones que están a su alrededor, la sensación de su propio corazón, el sentir su energía mágica latiendo y bombeando sangre cada segundo y fuerza de vida a todas las partes de su cuerpo. Y esa fuerza de vida, como saben, está conectada con todas las otras fuerzas de vida en este planeta. Respiren dentro de eso. Y sepan que el espacio entre su corazón y su mente es una fuerza conectiva, y que a través de esa fuerza conectiva cada una de sus mentes se conecta con las otras, en este salón y alrededor del planeta. Como le pedimos a todos los juega-trabajadores de luz, trabajadores de luz, que se conecten corazón con corazón, de mente a mente, sientan la iluminación de la luz que está tocando a cada uno de ustedes.

¡Ahh! Hemos pedido a cada uno de ustedes que piensen en una tarea, algo que haga una diferencia en este mundo. Hemos oído a algunos decir, «Oh, vaya, la diferencia que elijo hacer no es realmente gran cosa». El espacio que sostienen es una gran cosa. Nunca saben cuando algo que dicen o hacen consigue que ese radio, ese eje, ese aro de la rueda sean más grandes, más fuertes, mejores. Estén siempre conscientes de ese enfoque, esa energía.

Tenemos una amiga que cría caballos de carrera. Y su caballo de carrera fue inscripto con el nombre del arcángel Jofiel (se ríe); creía que eso llevaría a su caballo a mayor velocidad. Jofiel simplemente amaba la energía de estar nombrado según el reino angélico, y jugaba en el pasto, y corría para aquí y para allá, y nunca ganaba una carrera (se ríe).

Sin embargo cuando la dueña, esta maravillosa mujer de la Florida vino a Tailandia, ella vio la luz que una persona podía hacer, la diferencia que una persona podía hacer. Se fue a casa y le dijo a Jofiel que simplemente se divirtiera, y ¡corriera para la luz! Jofiel ganó la carrera. Y en el periódico le preguntaron cuál era la diferencia, puesto que su caballo había estado corriendo durante largo tiempo. Y ella dijo «Le dije a Jofiel que corriera para la luz». El periodista no supo qué quería decir eso. Pero piensen en todas las personas cuyas mentes fueron tocadas por ese proceso. ¿Qué significa correr para la luz? ¿Qué significa entrar en la luz? ¿Qué es la luz? ¿Hacia qué luz debo ir?

Ah, queridos bienamados, les pido que recuerden que ustedes son la luz. Como Jofiel corrió para la luz, era simplemente correr para su propia luz. Les pido que sean la diferencia. ¿Cómo sería el mundo si el querido, querido amigo en esta dimensión, el Dr. Todd, (N.T. Ovokaitys)  hubiera dicho que no? Hubiera permanecido como un doctor común (se ríe). Piensen en todas las vidas que no habrían sido tocadas. ¿Qué tal si Lee Carroll hubiera dicho, «Ay, eso es demasiado».? ¿Qué tal si yo hubiera dicho «Oh, no, ya he visto el fin de esta historia. No voy a hacerlo esta vez»? Dije «Ámate a ti mismo como amas a otros», no dije «en lugar de».

Cada uno de ustedes tiene una tarea; algunas tareas son grandes; otras pueden parecer no tan grandes. Sin embargo, aun la más pequeña de las tareas puede tener grandes repercusiones. Nuestro querido amigo australiano dijo que si quieres ayudar a la gente pobre empiezas con darles comida, pero se tomó en serio mi frase, y dijo «enséñales a pescar (se ríe), enséñales a cultivar alimento», y hay una serie de huertas en las Filipinas donde la gente aprende a cultivar alimentos donde no se conseguía cultivarlos.

Ya ven, queridos bienamados, cuando tienen una tarea ante sí, no importa cuán grande o pequeña, hay dos cosas que suceden. Pueden dar el próximo paso hacia un gran montón de… contraste (se ríe), y el universo puede empujar hacia atrás un poco y darles todas las razones por las que no pueden cumplir esa tarea. Y lo que el universo realmente les está preguntando es cuán intensamente desean evolucionar. Eso va a suceder. Y luego la otra cosa que sucederá es que se les dará una oportunidad, una oportunidad de hacer un esfuerzo y salir de ese montón de contraste y pararse por encima y ver que hicieron bien en salir, ver cuán poderosos son en simplemente salir. Y en saber que están aquí en este planeta por designio divino, están aquí para recordar a la gente que sean la luz hacia la que pueden correr. Están aquí para ser la diferencia en esto. Están aquí para cambiar la profesión médica, están aquí para cambiar a su vecindario. Están aquí para cambiar, transformarse conscientemente a sí mismos. Y al hacerlo, según las leyes de la naturaleza, todos los demás a su alrededor empiezan a transformarse.

Pueden luego decirme, ¿Cómo funcionó eso para ti? (se ríe). Eso fue difícil, ¿ah? pero fue solo al principio. No hay final ¡para ustedes! Ténganme en su corazón, como tienen al Buda, como tienen a los pleyadianos y a los arturianos, a todos los seres que son ustedes. Porque ustedes tienen esa rueda que es parte de ustedes; tienen esa esencia, queridos, bienamados seres. Y al sentarse en quietud sientan el centro corazón conectar. Sienten la conexión de su corazón y ese magnífico músculo que llaman cerebro entrando en perfecto equilibrio divino. Y al hacerlo, queridísimos bienamados, sienten la conexión de la luz rodeando al planeta desde su corazón por todo el aro de esa rueda que seguirá girando. Y por eso estamos agradecidos.

Queridísimos seres de luz, les pido que digan sí a su tarea, sin importar cuán grande pueda parecer en el momento. Digan sí a su tarea, porque al decir sí a su tarea le dicen sí a su corazón, y así es como ocurre el Cambio. Respiren.

Entonces, queridos seres de luz, es maravilloso cuando el Maestro entra, ese Maestro dentro de cada uno de ustedes. Recuerden eso. Ustedes son la luz; son el amor, son los que muestran el camino. Ustedes son los seres planetarios galácticos que dijeron «Sí, vendré aquí en esta época del planeta» y por eso estamos agradecidos.

Lee Carroll:

Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Le pedí a mi socio que se asegurase de estar en un nodo para la última reunión del año, la reunión que celebra lo que sucedió hace treinta años cuando entré en la vida de mi socio, y en estas canalizaciones estoy repasando algunas de las cosas más importantes que he compartido con ustedes, y lo estoy haciendo otra vez.

Mucho se ha discutido, queridos, sobre la consciencia humana y quiero otra vez repasar algunas cosas. Si realmente fueron creados a imagen de Dios, ¿cuál es esa imagen? No es su cara, no es su cuerpo, no es su biología, queridos, ¡es el Amor! Eso es la imagen de Dios, es la compasión, y esas dos cosas son muy nobles, que van mucho más allá de lo que es la actual consciencia del planeta. Eso es la imagen de Dios. Y habrá algunos que lo duden, dirán «Eso no puede ser, no puede haber sido de esa manera, no puede ser de esa manera. Porque si se mira la consciencia de la humanidad, está muy baja».

De modo que eso origina una pregunta: ¿Es posible que la consciencia misma de la humanidad pueda ser variable? ¿Es posible que pueda subir para igualar la magnificencia del Creador, o bajar? Todo en libre albedrío, la respuesta es que esa es la premisa y siempre lo ha sido. Siempre lo ha sido.

Si le hacen la pregunta al ser humano intelectual de mente más elevada «¿Cuán alto puedes pensar?», les garantizo que la respuesta será «Nosotros, como humanos, somos ilimitados y podemos ir tan alto como queramos».  El intelectual está orgulloso de pensar por encima del resto de la humanidad hacia áreas que nadie puede pensar, reflexionando sobre cosas que están más allá de la reflexión, dicen. Y sin embargo les diré esto: hay un techo. Hay un lugar al que no pueden ir, que está más allá de donde están. Es el nivel de arriba, es la barrera, es el velo, donde no pueden pensar por encima de cierto nivel.

Quiero darles un ejemplo de algo que todos entienden y saben. ¿Alguna vez contemplaron el intelecto de ese bello, maravilloso compañero llamado perro? El perro puede sentir muchas emociones, incluyendo amor, compasión, tristeza, enojo, celos. El perro parece tener muchísima inteligencia para comprender al humano e incluso sentir lo que el humano piensa; el perro puede captarlo, es bastante inteligente. Los perros tienen intuición; intuyen que ustedes vuelven a casa, o que se están yendo. Y sin embargo les pregunto: ¿Puede un perro contemplar su propia existencia? La respuesta es no.

¿Qué creen que piensa el perro sobre ustedes? Y podrían decir, «Bueno, probablemente al perro le pareceríamos dioses» y no es así; ustedes son para él simplemente otro animal que el perro ama. ¿Quién lo alimenta, quien lo cuida? Es un arreglo hermoso, pero el perro no contempla quiénes pueden ser ustedes. Un perro no contempla a la humanidad; un perro no puede pensar por encima de lo que un perro puede pensar.

Una vez les dije algo que pareció tal vez inapropiado, pero lo diré otra vez: si todos ustedes fueran perros, Dios sería un perro; saben que tengo razón. Y todos los ángeles andarían por ahí oliéndose unos a otros. Saben que tengo razón.

Hay un límite para la consciencia. ¿La prueba? Lo digo otra vez: lo que hicieron es poner a Dios en una forma humana, y le pusieron todas las cuestiones de la dualidad. Si ustedes fueran perros, Dios sería perro, si son humanos, Dios es un humano, porque ustedes no pueden pensar más alto que esto.

Entonces la próxima cosa que les digo otra vez más, para quienes entienden lo que pienso, lo que digo, lo que estoy enseñando, ¿qué podría haber más allá de lo que ustedes pueden pensar?

Hay una barrera, un muro. Pero esa barrera está empezando a moverse. Empieza a moverse hacia arriba, si quieren medir cosas más elevadas en una dirección hacia arriba, diríamos que la consciencia se está expandiendo y toda la idea de la vibración entra en esta fórmula. Las vibraciones que empiezan a entrar en este planeta son nuevas. Son más altas, pero no solo más altas, sino que empiezan a ser multidimensionales, más allá de las que ustedes tienen. Empiezan a tener conceptos de lo que está fuera de tres dimensiones, cuatro dimensiones, cinco, la cantidad que quieran numerar. No se puede realmente numerar la dimensionalidad; no funciona de ese modo. Pero a ustedes les gusta hacerlo así.

¿Qué aspecto tendría eso? Les diré, así: un trabajador de luz que viene a una reunión como esta y empieza a reflexionar más sobre su existencia, ¡empieza a reflexionar sobre su alianza con el Creador! Eso está fuera de la caja, porque a ustedes no se les enseñó a hacer eso, queridos. Se les enseñó a rendir culto al Creador. No muchos empiezan a considerar una alianza con el Creador: eso es Dios dentro de ustedes. Y algunos han empezado a ver lo que yo llamo la Chispa. ¡La Chispa! Eso es lo que sucede, cuando empiezan a sentarse y pensar qué hay más allá de lo que pueden pensar (se ríe), ¡eso los empuja! a través de ese Muro. A veces solo instantáneamente; a veces por el resto de su vida.

Les diré cuáles son las Chispas más comunes de todas. La remisión espontánea (se ríe). ¿Sabían que eso era una Chispa? Cuando un ser humano, por un momento o dos, por razones que ustedes no entenderían, va a ese lugar donde hay una consulta: ¿Quieres quedarte o irte? Y el alma dice uno o lo otro. Y el alma que va a ese lugar, ya sea consciente o inconsciente, en un quirófano o no, tiene una respuesta instantánea: «Me quedo», y todo el cuerpo reacciona, y la enfermedad se va. Ustedes lo llaman milagro. Remisión espontánea. ¿Saben lo que era eso? Era un humano que momentáneamente fue más allá de lo que siquiera piensan que existe. Tuvo una Chispa por un momento, y luego volvió y todavía está vivo debido a eso. Dios en su interior. Un sistema que en realidad era una consulta, una pregunta: ¿Quieres quedarte o irte? ¿Qué tal si pudieras controlarlo? ¿Qué tal si por tu propia divinidad pudieras decir «quiero ir más allá del Muro, o el Velo, quiero experimentar la Chispa, quiero ir allí». Muchos lo han hecho, pero no entienden lo que pasa: de pronto están en paz, de repente algo pasó que tienen un entendimiento de la realidad que nunca tuvieron antes. Bienvenidos a una dimensión de acción compasiva. Empezaron a abordar el velo, volverse más compasivos, más vivos, más amorosos, más pacíficos, van a vivir más tiempo, ¡sus células lo saben! Porque empezaron a abordar ese lugar donde la humanidad nunca ha estado. Solo los chamanes van allí, solo ellos, los sacerdotes, los meditadores, van allí; no la humanidad común. Hasta ahora.

Los antiguos, aquí donde ustedes están hoy, tenían un calendario cíclico y mencionaban que podía haber muchos calendarios y los hubo en el pasado. Ellos también dijeron en su profecía que ustedes podían no lograrlo, pero si lograban pasar la precesión de los equinoccios, si lo lograban, esa consciencia que ustedes piensan que es estática y estable, empezaría a crecer. En sus profecías, desde aquí, los antiguos dijeron que si ustedes superaban esa precesión, esa fecha de 2012, la humanidad podría empezar entonces a experimentar la consciencia más alta que hubieran tenido alguna vez. Eso fue el marcador.

Y ellos no fueron los únicos en ver esto. En todo el planeta lo vieron. Los antiguos sabían que algo había después del 2012. Eso sería un punto de graduación. Si no se habían autodestruido – y no lo hicieron – entonces esa graduación les daría la capacidad para pensar más allá de donde están, hacia una consciencia que no se autodestruiría porque sabría más. Ahora sabe más; los niños están dejando el planeta y los adultos están llegando. Es así.

Oh, hay mucho más por encima de ese techo que el intelectual cree que no está allí. Porque no es intelectual, es realidad fuertemente fundada. Y algunos de los que ahora se sientan en esas sillas pueden levantar la mano y celebrar el hecho de que están allí. Empiezan a ver una luz que nunca estuvo allí antes. Gracias, Espíritu, por todo lo que eres. En una época que te necesita, alma antigua, has llegado, es por eso que estás aquí. ¿Quieres saber qué tienes que hacer? ¿Cuál es tu contrato, si realmente existe? ¿Quieres saber por qué estás aquí? Para sentarte aquí y para mostrar tu luz a los demás a tu alrededor, de modo que muchos de ellos algún día te pregunten, discretamente, en privado, ¿cómo lo haces?, ¿cómo lo haces? Es para eso que estás aquí, ese es el contrato: solo sostener la luz, y decir «he experimentado la Chispa, y es por eso que estoy aquí».

La Chispa es eso que no esperabas, el cambio en la naturaleza humana. El cambio en todo lo que es, un lugar del que solo Dios sabe, y que ahora tú empiezas a experimentar. Ese es el Cambio. Hace treinta años vinimos. ¡No les dijimos eso! Porque ustedes no habían llegado allí; ¿cómo íbamos a comenzar a decirles que había algo más allá de lo que jamás pensaron que existiría? ¿Cómo podíamos decirles eso? No podían ni pensar en eso, no iban a entenderlo, ni siquiera mencionarlo. Y ahora es todo lo que hablamos, porque allí es donde están ustedes. Su realidad misma está cambiando; el cómo piensan, está cambiando. Cambia hacia un lugar donde empiezan a reconocer que no necesitan tener miedo; a reconocer que no necesitan preocuparse; donde la primera expresión que podrían tener en sus problemas es paz (se ríe). ¿Puedo decir eso otra vez? Cuando se meten en problemas y piensan que tendrían miedo y preocupación, su primera reacción ¡es paz! (se ríe). Saben que están por encima de la marca de la vieja naturaleza humana, cuando empieza a ocurrir esto.

Esos son quienes están aquí, los que empiezan a escuchar estos mensajes y a decir «Los sabía, ¡lo sabía! Hay más que lo que pensé. ¡Algo está pasando!» ¡Oh, sí que está pasando! Es lo que los saca de su propia historia. Diré esto otra vez: no permitan que las cosas de su pasado dicten su futuro. Eso es una vieja energía de ustedes, de la Tierra, del mundo. Lo que está frente a ustedes, ¡nunca lo experimentaron! El alma valiente irá hacia allí, porque reconocerá que allí es donde está la luz. No donde está la oscuridad. Donde está la luz. Volveré.

¡Este es su linaje! ¡Celébrenlo! Disfrútenlo y no olviden. Están en el lugar de donde vino la profecía de quiénes son. De la tierra bajo sus pies. En este hermoso lugar lleno de verdad central.

Y así es.

Kryon

 

Cancún, Méjico, 12 a 15 de Diciembre – 30º Aniversario de Kryon

Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro

Fuente: Traducciones Para El Camino – www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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