Canalización La Cima del Monte Sinaí – Moisés

La Cima del Monte Sinaí – Moisés
0 comentarios. ¡Dejanos el tuyo!
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Digg thisPin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone
Mensaje de Kryon canalizado por Lee Carroll

Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Estamos en Egipto y esta es la tercera canalización. Estamos en un lugar público, esta es la cima del Monte Sinaí, y todos los que están aquí toman una respiración por un momento, asombrados de haber hecho este viaje (se ríe). La altura es grande, podrán detectar eso en la voz de mi socio. Pero aquí hay regocijo; más que por haber alcanzado la cima. Piensen en todo lo que sucede en este lugar: el canto, el júbilo. Es una cumbre – de su vida. Verdaderamente puede serlo. Y antes de que yo hable de Moisés el hombre déjenme tomar un minuto para decir que esta tal vez sea la única vez que tengan esta experiencia, queridos, los que están conmigo ahora. Aprovechen esto y sientan todo lo que puedan sentir.

Este lugar es famoso por Moisés, famoso por lo que él hizo, y es famoso por muchas cosas y por muchos sistemas de creencia, y para los semitas especialmente por el Éxodo. La historia ha sido contada muchas veces. Las escrituras la cuentan de una manera, los libros de otra, las películas de otra más. Me gustaría darles la versión de Kryon. Es una versión que celebra al hombre y a lo que sucedió aquí aún más que lo que leen en las escrituras.

¿Qué creen saber ustedes sobre Moisés, el hombre? Nacido, criado en la realeza de Egipto, como ya saben, y cuando eso terminó, las películas les dirán que él se mudó directamente a otra cosa. Yo les diré adónde se mudó. Se mudó a cuarenta años de cuidar animales – cuarenta años. ¿Alguno de ustedes tiene alguna idea de la madurez y la sabiduría de este hombre cuando él puso pie en esta montaña y algo especial ocurrió? Les diré: tenía ochenta años (se ríe). Cinco años más que el hombre en la silla (se ríe). Y lo que sucedió en esta montaña – no en este lugar donde están sentados sino en un lugar similar en la ladera de la montaña – lo significativo fue que era la primera vez que la Fuente Creadora habló directamente a un ser humano sin ningún intermedio. Sin estatuas entre ambos. Sin intrusos entre ambos. Y el Creador tomó la forma de un ser angélico multidimensional. Ahora bien, ustedes oyeron «zarza ardiente», ¿verdad? Pongamos todas estas cosas en perspectiva.

En tiempos de  Moisés, cualquier cosa que produjera luz o bien estaba en el cielo o quemando algo en la tierra. Cualquier cosa que produjera luz estaba quemándose. ¿Ven esto? En esta época ustedes saben que lo que crea luz es energía de formas diversas. Esto no fue una zarza ardiente, queridos, pero se lo informó lo mejor posible en esos tiempos. Oh, fue más que eso. Si pudieran verlo, era más que un fuego que no consumía el arbusto; era una bola de energía multidimensional y de ella salía la voz. Y lo primero que hizo la voz, honestamente, sin importar lo que digan las escrituras, fue la identidad. «Este es quien soy, este es mi nombre». El nombre es tan sagrado para algunos, que no lo dicen Yahveh. No quieren decir el nombre, o no lo dicen adecuadamente, o completo, como acaba de hacer mi socio. Es sagrado. Y permanecería sagrado.

Con eso comenzó, queridos. Y el mensaje fue dado, y las escrituras dicen diversas cosas para ubicarlo en ese tiempo. Moisés, el hombre, es mucho más grande que lo que ustedes creen, porque el también tenía sus dudas, y las dudas eran más grandes que lo que ustedes podrían creer. Pero él hizo lo que hizo, y ustedes saben que lo hizo, y también fue responsable de subir a la montaña por segunda vez, y esto, queridos, es donde esto se vuelve un poco diferente.

Los seres humanos introducen su sesgo de lo que creen en esa época, y ustedes han oído algunas historias sobre lo que hizo Moisés en el Éxodo. Creo que la más profunda es esta: los israelitas de verdad caminaron por el desierto. Ustedes lo hicieron en coche; allí pasaron ellos. Y la historia dice que caminaron durante 40 años.

Ahora detengámonos por un momento. Aquí mismo recibimos una lección en números. Yo no he hecho esto antes. Moisés dedicó cuarenta años antes de pasar tiempo haciendo alguna de estas cosas sagradas, y tenía ochenta años cuando experimentó a la Fuente Creadora hablándole. Pasaron años y años, pero esos cuarenta años que él pasó madurando significan algo. Los cuarenta años en el desierto para los israelitas significan algo. Hoy, en la numerología tibetana, el 4 equivale a Gaia, es lo que ustedes llamarían la Madre Tierra. Pero la numerología es aún más fuerte, y la que les voy a contar ahora en ese tiempo no tenía forma, y sin embargo los números significaban algo. ¿Cuántos sietes hay allí, en los sistemas de creencia espiritual del planeta? Están en todas partes. ¿Cuántos sietes había allí? En esa historia de Egipto que ustedes van a ver, están en todas partes. Son más que un mero reflejo de las Siete Hermanas; son un número sagrado. El 4 es aún más fuerte que lo que ustedes piensan. El 4, queridos, tiene que ver con la fertilidad. Tiene que ver con la madre, con el cambio, pero tiene que ver con dar a luz. El 4 es verdaderamente un número del renacer, y así es como apareció en la numerología representando a la Madre Tierra. Pero en verdad es la fertilidad de la energía de todas las cosas.

¿Por qué cuarenta años en el desierto? Ya les dimos antes esta información. Si desean encontrarla, está en las escrituras. Mi versión es esta: queridos, en el Éxodo tienen una energía muy vieja y tienen todas las generaciones de la vieja energía en el akash de la vieja energía. Ningún israelita podía entrar en Canaán con esa energía en su consciencia. De modo que tuvieron que pasar generaciones, queridos, antes de que los israelitas se convirtieran en israelíes, y pudieran libremente entrar en Canaán, la tierra prometida, sin la consciencia de esclavitud, sin la vieja energía, queridos, eso fue un renacer – ya ven por qué estaba el 4 allí.

Ese es el tipo de renacer que estamos viendo aquí mismo en la montaña. Eso es lo que decimos que es posible ahora mismo con la consciencia de ustedes. En este momento están mirando un gran 4. Pasó algo que quiero aclarar. Quiero que las cosas sean más elegantes y más creíbles, y sin embargo al mismo tiempo vamos a ofender a casi todos (suspira). Ciertamente la historia es verdadera sobre Moisés, que al ver el becerro de oro y otras cosas que estaban alejadas de Dios vio que la generación estaba perdiendo la divinidad que él les había mostrado tan claramente. Porque los humanos hacen esto; gravitan hacia objetos de culto. De modo que Moisés volvió aquí por segunda vez y la escritura dice que él bajó otra vez de la montaña con los diez mandamientos.

Queridos, quiero explicar algo que ya dije antes. Esta Fuente Creadora de la que hablo, el Dios de dioses, la amorosa fuente del Amor, la mayor compasión que puedan imaginar del Universo, el Creador de todas las cosas, no es un Dios que juzga. No es un Dios que juzga. No es un Dios que les da libre opción y luego los juzga por su opción. No eran mandamientos, porque este hermoso Dios no manda. Esas fueron las palabras que se dieron y las traducciones hasta el día de hoy son los diez mandamientos. Pero ellos trivializan el amor de Dios.

No voy a reescribir esto y llamarlos las diez sugerencias (risas). Son diez instrucciones de luz para la manera correcta de vivir. Son las diez instrucciones de luz para la manera correcta de vivir, con libre opción para los humanos de mirarlas y ver la divinidad y el sentido común de estas instrucciones. Quiero que las vean claramente. Algunas no parecen tan divinas, porque eran para ese grupo que estaba allí. Eran básicas, eran prácticas, eran la manera de vivir; delineaban algunas cosas que tenían sentido. Pero eran instrucciones, queridos; no eran mandamientos.

Y luego la próxima re-escritura. Se dice, y se habla, y está escrito, que Moisés se impacientó un poco e hizo algo mal.  Cuando necesitaban agua, podían tenerla, y Dios le dijo que él podía clavar una estaca y saldría agua; en cambio ellos dicen que él golpeaba la roca desobedeciendo lo que Dios le había dicho que hiciera, y allí salía agua, y de algún modo esa desobediencia lo conservó aquí, y el resto siguió, y el Éxodo se completó sin él. Queridos, voy a reescribir eso. Esto es lo que realmente sucedió: Moisés le dijo a quienes lo rodeaban, un grupo de doce, que él no iba a ir; él les informó que él no iba, porque el Creador le había dicho que él no iba. No hizo nada mal. ¿Pero cómo explico esto otra vez más? Los humanos ven a la Fuente Creadora como un padre, de allí viene el juicio, de allí viene la disciplina, y ellos proyectan todas las cosas humanas sobre el Todopoderoso. Y lo que los rumores decían era que Moisés había hecho algo mal y por eso no podía ir. El no hizo nada mal, queridos, es que no era su tiempo. Les diré qué edad tenía cuando murió, y no fue muy lejos de ese lugar donde terminaba el éxodo: ciento diecisiete años. Ciento diecisiete. Y la razón por la que no fue, es que él era el hombre del Éxodo, y esa era la energía, y eso era su vida, ese es su logro, eso es lo que hizo.

Y para él, entonces, seguir adelante y tomar esa energía y convertirse en líder en un nuevo paradigma en Canaán, no hubiera sido apropiado, no hubiera funcionado. Entonces por eso no fue. No era un castigo. Es la elegancia del mensaje: Moisés, cumpliste con tu trabajo.

Y mucho de eso sucedió justo allí donde están sentados; en el área de aquí, en las energías que están aquí. La montaña ha permanecido, para que puedan subirla, y puedan saber estas cosas y decir: «Esto verdaderamente es historia». Es una historia grandiosa. Dio comienzo a una cultura; inició una idea de un Dios único; algo que existe hoy debido a ese hombre. No hizo nada mal, queridos. En todo lo que hacía, dudaba de sí mismo todo el tiempo. De modo que les digo esto: es un club – falta de autoestima; es un club al que pertenecen la mayoría de las almas antiguas.

Sepan esto, no están solos, si cuestionan las cosas sagradas dentro de ustedes. Pero ese es el libre albedrío que tienen para decidir, como Moisés lo hizo, «es verdadero; es real en verdad». Son una creación de Dios, hecha a su imagen, y esa imagen es el amor.

Permitan que este mensaje penetre en ustedes, para que sientan la profundidad del mismo, y sepan cuánto son amados.

Y así es.

Kryon

 

Tour Épico de Egipto, 4 a 24 de Abril de 2019

Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro

Fuente: Traducciones Para El Camino – www.traduccioneparaelcamino.blogspot.com.ar

Dejanos tu comentario sobre La Cima del Monte Sinaí – Moisés