La profunda, inasible e invisible Base del Ser se alcanza mediante el no-alcance, al soltar y al dejar ser. Nada se nos añade; más bien, despertamos a nuestra Base y fuente siempre presente. Esta fuente no está separada de nada, y sin embargo, es completamente desapegada. Al conectar con esta Base del Ser, descubrimos nuestra inocencia original, donde cada momento se siente como una nueva creación, como algo inédito.
Nuestro Fundamento del Ser es un estado atemporal. Es una dimensión donde la mente se vacía de contenido y se renueva momento a momento. Por lo tanto, una mente así reside en la inocencia, donde el presente no se filtra ni se interpreta a través del pasado. El vasto acervo del conocimiento humano está disponible, si lo necesitas, pero ya no es un muro entre tú y lo que es, tal como es en realidad.
Por lo tanto, desde la Esencia del Ser, cada momento se experimenta directamente, sin la lente distorsionadora del condicionamiento pasado ni la noción del tiempo. Al ser un estado atemporal, donde solo reside el eterno Ahora, la Esencia del Ser ve con los ojos de la eternidad y siente mediante la constante renovación de los sentidos. Cada momento es como un momento de nacimiento, con toda su inocencia y asombro.
Práctica veinte
Siente el silencio del bajo vientre que precede a la mente (aunque la rodea por completo). Observa que el silencio es la presencia de la ausencia.
Aunque pueda haber pensamientos, el gran silencio es en sí mismo una ausencia de pensamiento.
Aunque pueda haber sentimientos y sensaciones, el gran silencio es en sí mismo la ausencia de sentimiento y sensación.
Aunque pueda haber sonidos, el gran silencio es en sí mismo una ausencia de sonidos.
Observa que esta ausencia, este vacío, está lleno de presencia, lleno de asombro y admiración.
Permítete sentir intuitivamente la presencia viva de esta ausencia.
No tengas miedo, pues esta gran ausencia es en sí misma una potencialidad infinita. Es la verdadera fuente de todo.
Descansa en este gran vientre de lo desconocido, hasta que lo desconocido abra sus ojos dentro de ti y como tú.
Observa que en tu Fundamento del Ser eres la presencia brillante de esta ausencia: ausencia de ti mismo, ausencia de otro, ausencia de tiempo, ausencia de dolor, ausencia de ansiedad.
Fíjate que esta gran ausencia, es también presencia total, libertad total y atemporal del Ser.
Ten en cuenta que cuando miras dentro de ti, descubres que estás más allá de la nada y el algo.
Eres lo que la mente nunca puede describir o imaginar.
Esto en sí mismo, es una gran liberación, un retorno y un redescubrimiento de la inocencia.
Descansa en esta libertad y tranquilidad.
Extraído del libro de Adyashanti, El Camino Directo
© Adyashanti, Suena Verdadero 2021
Fuente: ADYASHANTI
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