Saludos
Aquí les comparto algunas palabras que brotaron en esta Luna Nueva en Capricornio + un recordatorio de que KAIROS, la narrativa y horóscopos del 2025 está disponible para la venta y descarga inmediata + la invitación a un taller VERSIÓN ORIGINAL que Nuria Fernández ofrece en breve en Barcelona.
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Mientras el mundo se mueve a un ritmo, yo me muevo a otro. A medida que todo se acelera y se multiplica, yo reduzco y paro. No es cansancio lo que siento; es la profundidad de una pausa, de un reclamo de vuelta a casa. Un lugar más profundo que familiar que elegí honrar hace ya 8 años. Cíclicamente vuelvo a la memoria de una elección. Una retirada lenta de determinados escenarios y roles.
Recuerdo la frontera temporal en la que me di cuenta de que estaba ofrendando mi esencia creativa y mi energía vital a causas externas desde una disociación interna. Cuando hablo de esencia creativa, me refiero a mi eros, mi conexión íntima entre Cielo y Tierra, el don que la creación me otorga (nos otorga por igual), a la expresión, la creación.
Esta corriente vitalista es la íntima conexión con el campo de la vida a través de la somática de un cuerpo colonizado y construido en los vacíos y fragmentos de una modernidad devoradora de la esencia femenina. Es una batalla interna que empieza completamente a ciegas, en la oscuridad de nuestra alma perdida, y va lentamente revelando el recinto interno abandonado, el templo que espera nuestro retorno.
La voracidad del sistema capitalista chupa sin mesura esta esencia del eros femenino. Lo hace a través de tantas estrategias que intervienen en mi relación con mi cuerpo, mi energía y su poder. El capital explota este cuerpo, extrae de él toda su fuerza y esencia, para alimentar las creaciones jerárquicas del poder y el control. Eso que predicamos en un rezo de cuido revela su grieta cuando los escenarios en los que intentamos cuidar este rezo están tomados por estos intereses extractores. Es nuestra sombra colectiva. No es forzosamente consciente. Y menos personal. Es una mecánica vincular tribal intervenida. Es simplemente un sistema rancio de estructuras de poder que opera en nuestros círculos y relaciones tribales. No hablo desde una teoría, sino desde lo que he carteado en mi cuerpo. Es gracias a una crisis de salud lo suficientemente aguda como para interrogar en qué ecosistema de cuido había entregado mi campo energético espiritual. Recuerdo el día en que fue contundente que me tenía que retirar. Que tenía que retirar mi cuerpo de la primera línea de determinados círculos, cultos y prácticas frente a altares disociados. Y si uso este espacio para nombrar esto, es importante aclararte que lo hago como parte de un proceso de curación personal y colectiva, porque sé que no soy la única con esta percepción y vivencia, y que es importante validarnos en este lugar de curación evolutiva.
Mi esencia vital es mi responsabilidad. La tengo que cuidar para la continuidad de mi vida. Lo que me estaba enfermando es que estaba ofrendando mi energía, devoción, liderazgo creativo, fuerza vital, mi eros, a espacios, círculos y comunidades que, de alguna manera, no estaban alineados con mis valores y con mi integridad.
Es un tiempo confuso en mi vida: no es fácil poder reconocer la diferencia entre lo que se predica y lo que se camina en lugares en los cuales la palabra está custodiada por altares muy poderosos. Hablar en nombre de un altar sin interrogar nuestra percepción colonizada complica el campo. Mucha gente me puede juzgar por no caminar lo que predico según sus valores. La clave aquí son los valores. Podemos defender los valores de la Tierra, del reino vegetal o del animal y, a la misma vez, estar en relaciones de víctima verdugo o perpetuando dinámicas de dominio y sumisión o luchas de poder. Es un discernimiento vital. Mis valores no toleran las dinámicas de abuso. Eso he aprendido con el tiempo. Ir en contra de este valor personal, en nombre de un valor espiritual que no contempla la impecabilidad energética necesaria para mi seguridad, es un auto-ataque.
Probablemente, es parte de mi camino evolutivo enfocar la visión en este lugar que me resultó tan ambiguo y confuso en un periodo de mi vida en el que estuve muy comprometida. Tuve que pasar por la escuela de estar en distintos círculos o comunidades ideológicas o espirituales, en los que la palabra estaba en un reino mientras que el cuerpo estaba en otro. Es un despertar que se dio en la frontera entre lo personal y lo político porque, aunque la experiencia fue somática e íntima, la manera en que se fue constelando en mis relaciones reveló que es también sistémico.
Comparto esto desde mi integridad, es decir, desde mi deseo de sentirme integrada a mí misma, de ser responsable de mi respiración, de mi emanación, de lo que ofrendo, de lo que propongo en el vínculo, en la amistad, en el círculo, en la comunidad. Me ha tomado mucho tiempo discernir cómo estar contigo, con ustedes, conmigo.
Así que estos han sido años de una retirada lenta de una manera de colocar el cuerpo y el rezo en coherencia somática, que fue revelando todo un sistema de percepción. Una mirada de cómo nos interpretamos y nos leemos los unos a los otros en nuestros procesos de transformación, en esos momentos de la vida en que nos quebramos y estamos vulnerables. ¿Qué testigos benévolos tenemos en nuestro entorno?
Estas comunidades, tan bien organizadas en torno a altares y rezos, revelaron para mí una falta de coherencia en ese lugar más sutil y profundo de lo femenino: en su oscuridad, en su corporalidad, en su somática y en la vulnerabilidad implícita de su emanación orgánica. Temas profundos como la invasión, el abuso, el descuido, el avergonzar lo vulnerable y lo débil, el exigirle al cuerpo estar en su armadura para sostener lo que se llama a sostener, son narrativas heroicas salvadoras. Ese arquetipo del guerrero, la guerrera, que apoya, sostiene, protege, defiende –porque somos los guerreros y las guerreras, los pilares de la memoria– es un mito que pesa. Una profecía elevada al viento mientras el cuerpo habita otra realidad.
Es una llamada heroica. Me entregué de lleno, en cuerpo y alma, a ese llamado de sostener los pilares de la memoria. Y siento que sigo ahí, sosteniendo el pilar de la memoria, salvo que mi recorrido, lo que revela, es que no necesito una armadura ni ser una guerrera para sostener el pilar de la memoria. Que lo puedo hacer desde lo íntimo, desde la dulzura, desde la suavidad de mi propio duelo, gozo, eros, fuerza, vulnerabilidad y, sobre todo, desde mi propio contexto biográfico. Que no tengo que silenciar ni callar mi subjetividad para pertenecer a un orden colectivo que me impone una disociación que se acomode a sus narrativas.
La gran dificultad en el discernimiento comunitario tiene que ver con la frontera entre lo íntimo y lo colectivo: lo que me pertenece y lo que te pertenece. En nombre de la comunidad, hablamos de hermanos y de hermanas, y de que somos familia. Por lo tanto, nuestras casas están abiertas a personas que, en nombre de esta comunidad, tienen acceso directo a una intimidad. Somos hermanos de rezo, somos hermanos de camino. Mi casa es tu casa. Y me encontré, a lo largo de una década, recibiendo en mi casa a personas completamente desconocidas y, poco a poco, fui desmontando esa confianza en la palabra que elegí seguir para construir la confianza en mi cuerpo y su palabra. Cada vínculo es único. En esta retirada me he retirado de relaciones que pasan por el mandato comunitario y que apelan a entrega de tiempo e intimidad que no es realmente reciprocado. Esta retirada ha generado campo afectivo valioso para reconocer y nutrir las relaciones de corazón a corazón, sin mediaciones tribales o jerárquicas. Lo nombro aquí porque esta reflexión sobre lo íntimo y lo colectivo es profundamente relevante para la narrativa astrológica del 2025.
Después de trabajar en KAIROS: LA NARRATIVA ASTROLÓGICA DEL 2025 me queda claro que vamos a necesitar un discernimiento afinado para movernos por ciclos en los que la caza de nuestra energía vital se va a agudizar. Lo que sea que intente manipular nuestra mente o emoción a favor de una narrativa que nos avergüence o humille por nuestra expresión emocional, o en nuestra necesidad de caminar a nuestro tiempo, de honrar nuestro cuerpo y voz y nuestra intuición, merece un límite.
La intimidad se construye con el tiempo, y no es ideológica, es afectiva. La palabra puede nombrar mundos y llenar vacíos, y en nombre del amor podemos a convocar a muchas cosas. La pregunta es ¿cómo salgo del lugar, relación, a la cual he entregado mi tiempo y energía? ¿Cómo se compensa la entrega de esta energía en mi vida? ¿Es una inversión para mi futuro o estoy entregando mis ahorros energéticos a causas e ideales que extraen mi energía y me descompensan? Estas son preguntas relevantes para estos tiempos.
Si todavía no te has acercado a KAIROS, aquí está el enlace.
Una vez que haces el pago tienes acceso directo a los dos audios introductorios a la astrología del 2025 de dos horas cada uno + un audio para cada uno de los 12 signos del Zodiaco.
Te recomiendo que escuches el audio de tu signo y el de tu ascendente.
Puedes compartir los audios con personas cercanas y en las que confíes.
GRATITUDES, CIERRES Y NUEVAS VÍAS
Antes de cerrar el 2024 quiero agradecer a cada una de las personas que en los pasados cuatro años se ha sumado a las propuestas que he hecho. A las personas que han estado en Rueda de Sol, Mujer Ofrenda, Leona Blanca, Agua Espírita, Agua Trina y Narrar la Luna, GRACIAS. De todo corazón, Gracias. Ha sido una bella jornada. Gracias por la confianza, gracias por el compromiso, por recibirme y por participar de tan bella manera. Cierro este año y este ciclo, creativos con una sensación de comunidad cuidada, afín, sentida y consentida. Las ruedas de palabra no grabadas han sido profundamente medicinales, y en tantos planos. Me quedo con una sensación de crecimiento compartido y de una contribución al campo que nos invito a no subestimar.
Mis propuestas para el 2025 van a cambiar. Como ya he mencionado voy a tomarme un descanso del trabajo por Zoom.
Con la intención de acompañar, cuidar y nutrir mi compromiso con la comunidad de Soberanía Creativa propondré en breve TIERRA MÍ(S)TICA, un nuevo recorrido cíclico que empieza el 21 de marzo del 2025. Será por audios.
Estaré unas semanas de pausa regenerativa. A mi vuelta a finales de enero les presento la propuesta.
VERSIÓN ORIGINAL
Antes de cerrar esta Newsletter les invito a que se acerquen a la propuesta de Nuria Fernández, VERSIÓN ORIGINAL: Proceso artístico de búsqueda y reencuentro con la Identidad de tu Voz.
Nuria y yo caminamos juntas hace 14 años, somos mutuas testigo de nuestro proceso creativo. Es con mucho cariño y gratitud por nuestro vínculo que presento su trabajo. En un mundo de copias e imitaciones, conocer la vía de nuestra singularidad, nuestra versión original, es un recurso incalculable.
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¿Mi Voz refleja lo que realmente soy?
¿O es el Eco de otras Voces?
¿Cuál es la Versión Original de mi Voz?
Hay muchos procesos profundos que ocurren bajo la superficie de tu Voz.
No es fácil estar conectados con ella… con lo que es, con lo que siente, con lo que necesita.
Versión Original es un nuevo reto.
Un proceso de conexión.
Buscar, identificar, entender, sentir.
¿Cuál es la historia de mi Voz?
¿Con que herramientas cuenta?
¿Cómo creo que sueno?
¿Cómo creo que debería sonar?
Nos reuniremos en círculo alrededor de los ejes
VOZ / IDENTIDAD / SINGULARIDAD
Un proceso de 6 módulos
Una vez al mes
Enero de 2025
Para cruzar nuevas fronteras.
Para expresar lo que somos y poder compartirlo con el mundo.
Sin atajos.
Sin necesidad de impactar.
Volver al Origen, volver al principio, volver a ti.
Si quieres más información escribe a
@nuriamediavillavoz
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Nuestra dirección es: Soberania Creativa – M.Bracetti 20 – San Juan, PR 00925 – USA
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