Plano de los síntomas: dirigirse hacia el exterior sin escrúpulos y a modo de ataque, por lo general contra desconocidos; una agresión reprimida durante mucho tiempo: rotura de la presa de la agresión; rotura de la presa de las emociones; explosión después del largo tiempo en que la válvula de sobrepresión estuvo obturada.
Realización: manifestar su opinión y aprender a asumir las consecuencias resultantes de ella; aprender a exteriorizar a tiempo las agresiones; ejercicios tales como meditación dinámica, deportes de lucha, deporte y movimiento como válvulas de la agresión.
Resolución: autocontrol (presupone reconocer las agresiones propias) en lugar de represión; integrar en la vida la agresión como un aspecto sano de la vitalidad; objetivo final incluyendo el polo opuesto: reconciliación de guerra (Marte) y paz (Venus); encontrar la armonía en el centro, entre los extremos (polos): entablar amistad con Armonía, la diosa del equilibrio, que es hija de Venus y Marte.
Relación con los principios elementales: Marte / Plutón / Urano (expulsión súbita de la agresión reprimida).
Tomado del libro La Enfermedad Como Símbolo.
Dejanos tu comentario sobre el artículo Locura homicida