PRINCIPIOS CÓSMICOS Y CONCEPTOS PSICOLÓGICOS
«Y los dos serán uno». Estas palabras, escuchadas tan a menudo en las bodas, se refieren a algo que va más allá de dos personas que comienzan a compartir una vida en común. Se trata de una afirmación cósmica. «Dos», la dualidad, es la acción básica de nuestra existencia en la Tierra. “Uno” es el estado de unión del cual nos hemos separado y hacia el cual añoramos volver.
Dado que el estado de la dualidad es una separación de la unidad, del Paraíso, incluye al dolor. De modo que añoramos retornar a nuestro estado natural de gloria. El objetivo del Pathwork (1) de las relaciones es transformar lo que en nosotros representa el origen de la separación, de nuestra incapacidad para relacionarnos bien con el fin de permitir el suave fluir del amor.
Todos los caminos espirituales nos muestran el sendero que va de una enajenación del ser hacia el encuentro con uno mismo, lo que implica el encuentro con Dios. Las enseñanzas de este libro siguen ciertas tradiciones esotéricas antiguas, pero al mismo tiempo son actuales en cuanto a su refinada comprensión de la psicología humana. La Unidad lo contiene todo y por lo tanto también los principios divinos subyacentes a nuestra dualidad terrestre: las energías masculinas y femeninas cuyas manifestaciones en carne y hueso somos nosotros, los hombres y las mujeres. El material canalizado de esta primera parte del libro describe estos principios cósmicos y explica cómo se relacionan con el significado espiritual y con la psicología de la relación hombre-mujer.
Vistas desde esta perspectiva, las dificultades por las que tenemos que pasar para encontrar una pareja, para mantener vivo el amor y para profundizarlo continuamente adquieren una nueva intensidad y una nueva dignidad. Desde este punto de vista, nuestro trabajo no sólo consiste en superar nuestros temores a abandonar nuestra separación con el fin de obtener una vida más rica y más feliz para nosotros mismos, sino que también nos volveremos co-creadores de un movimiento cósmico mucho más vasto, el movimiento de la ulterior evolución del universo. Nuestra añoranza de una unión más profunda en el amor con otra persona es tan extraordinariamente poderosa debido a su significado cósmico. En esto podemos ver el vínculo de nuestra vida individual y temporal con la realidad más amplia que nos rodea.
La comprensión del funcionamiento de los principios masculino y femenino en el universo, enriquecerá enormemente tu entendimiento del significado de tu añoranza personal de una unión más profunda en el amor hacia otra persona. Súbete a este vuelo de la imaginación hacia un nuevo espacio, conviértete en un viajero cósmico y regresa con una mayor claridad y una nueva esperanza. J.S.
1: LAS RELACIONES
“¿Qué es la vida?», es una pregunta que muchos se plantean. La vida es relación, amigos míos. Se pueden dar otras respuestas y tal vez todas sean verdaderas. Pero sobre de todas las cosas, la vida es una relación. Si no estableces relaciones, no puedes vivir. Tu vida, o tus relaciones, dependen de tu actitud. Te puedes relacionar de manera positiva o negativa. Pero en cuanto te relacionas, vives. Es por esto que la persona que se relaciona de manera negativa está más viva que la persona que se relaciona poco.
Las relaciones destructivas llevan a un clímax que a final de cuantas conducen hacia la disolución de la destructividad. Pero la ausencia de relaciones, generalmente disfrazada de una falsa serenidad, es mucho menos valiosa.
Todos los problemas de la psique impiden relacionarse con los demás. Las relaciones fructíferas sólo pueden existir en la medida en que el alma esté sana y libre. Pero antes debemos entender mejor qué es relacionarse.
EL PLAN DE LA EVOLUCIÓN
Recuerden que todo el plan de la evolución se refiere a la unión, a la reunión de las conciencias individuales, pues sólo así se podrá vencer el aislamiento. La unión con una idea abstracta, con un Dios intangible o como un proceso intelectual no es realmente la unión. Sólo el contacto concreto de un individuo con otro puede establecer las condiciones previas para el surgimiento de la unión y la unidad internas. Es por esto que ese impulso se revela como una fuerza tremenda que acerca a la gente entre sí haciendo que el aislamiento sea doloroso y vacío. La fuerza vital, entonces, no sólo está impregnada del impulso para acercarse a demás, sino también del máximo placer. La vida y el placer son uno solo. La vida, el placer, el contacto con otros, la unidad con los demás, todo eso es la meta del plan cósmico.
RELACIONES CON TODAS LAS COSAS Y CON TODOS LOS SERES
Están acostumbrados a utilizar la palabra “relacionarse» refiriéndose sólo a los seres humanos. Pero en realidad esta palabra se aplica a todo, incluyendo los objetos inanimados, los conceptos y las ideas. Se aplica a las condiciones de vida, al mundo, a uno mismo, a tus pensamientos y actitudes. En la medida que te relaciones, no te sentirás frustrado, sino que desarrollarás una sensación de satisfacción.
El rango de posibilidades de relación es muy amplio. Empecemos con el más bajo que existe en la tierra, que es el de los minerales. Dado que un mineral no tiene conciencia, uno podría pensar que no se relaciona. Pero eso no es cierto. Dado que vive, se relaciona, pero el nivel de sus relaciones está limitado por el nivel o grado en que vive, o dicho de manera más correcta, es un mineral porque es incapaz de relacionarse más. El mineral se relaciona dejándose ser advertido y utilizado; así que se relaciona de manera completamente pasiva. Las capacidades de relación de los animales son mucho más dinámicas pues responden a los demás animales, a la naturaleza y a los seres humanos.
LA CAPACIDAD DE RELACIONARSE DEPENDE DEL NIVEL DE CONCIENCIA
El rango de la capacidad de relacionarse entre los seres humanos es mucho más amplio de los que jamás hubieran imaginado. Empecemos por quienes están hasta abajo en la escala humana. Se trata de las personas completamente locas que tienen que ser encerradas y aisladas, o de los criminales que no son tan distintos de los anteriores. Ambos tipos de persona se encuentran completamente encerrados en sí mismos y viven un aislamiento tanto externo como interno, pues difícilmente se pueden relacionar con otros seres humanos. Pero en la medida en que están vivos, tienen que continuar relacionándose de alguna manera. Así que se relacionan con los aspectos externos de la vida, con las cosas, con su medio ambiente, aunque sea de la manera más negativa, con la comida, con ciertas funciones orgánicas de su cuerpo, y tal vez también con ciertas ideas, el arte o la naturaleza. Sería muy útil, amigos míos, que miráramos la vida y a la gente desde este punto de vista. Meditar sobre este asunto les puede ayudar mucho y aumentará su comprensión respecto de muchas cosas, entre ellos, sobre su propia vida.
Ahora, para contrastar, permítanme considerar la forma más elevada entre los seres humanos. Se trata de personas que se relacionan maravillosamente, que se involucran a fondo con los demás, que no tienen miedo de hacerlo, que no tienen ninguna cobertura protectora en contra de las experiencias y los sentimientos.
Por lo tanto, aman. Se permiten amar. En última instancia la capacidad de amar siempre se resume en la voluntad interna y la disposición para hacerlo. La gente que pertenece a esta categoría ama no sólo de manera abstracta y general, sino que ama personalmente y de manera concreta, independientemente de los riesgos. Estas personas no necesariamente son santos ni perfectos en ningún sentido. Seguro que tienen defectos, se equivocan a veces y tienen sentimientos negativos. Pero, de manera global, aman, se relacionan y no temen involucrarse emocionalmente. Se han liberado de sus defensas. Estas gentes a pesar de las desazones ocasionales y de las malas experiencias, llevan una vida llena de fructíferas y plenas de significado.
¿Qué es la vida para la persona promedio? Es una combinación de innumerables posibilidades. Una persona puede estar relativamente libre para relacionarse bien en ciertas áreas de su vida y estar tremendamente obstruida en otras. Sólo una profunda visión interna nos puede ayudar a descubrir la verdad al respecto sobre cada uno de nosotros.
Cuando una relación parece buena en la superficie, pero carece de profundidad y de significado interno, es muy fácil engañarse a sí mismo diciendo: “Mira cuántos buenos amigos tengo”. No hay nada problemático en mis relaciones, y sin embargo me siento infeliz, solo e insatisfecho”. Si esto es lo que te pasa, no puede ser cierto que tus relaciones sean buenas, o que realmente estés deseando relacionarte. No es posible que estés solo y triste si tus relaciones son genuinas.
Por otro lado, si la manera en que te relacionas sólo cumple con una función superficial, entonces puede ser placentero y te distrae, pero no deja de ser algo hueco. Como nunca muestras tu ser verdadero en consecuencia estás insatisfecho. Así que también le impides a los demás el relacionarse y no les das lo que están buscando, ya sea que lo sepan o no. Esto se debe a tu miedo inconsciente a exponerte, a dejar que tus amigos conozcan tus muchos conflictos internos. Mientras no estés dispuesto a resolverlos, no podrás tener relaciones auténticas y, por tanto, no te sentirás satisfecho.
Las personas promedio tienen cierta capacidad y voluntad para relacionarse y comprometerse, pero no lo suficiente. Sus intercambios y su comunicación se realizan únicamente en un nivel superficial. Las corrientes inconscientes afectan a las partes involucradas y si la relación superficial es una relación cercana, tarde temprano causará problemas. Si la relación superficial nunca se vuelve cercana, no pasará nada, pero nadie puede engañarse creyendo que se trata de un verdadero lazo. Las tendencias destructivas inconscientes sólo pueden resolverse si uno las enfrenta y las entiende. Eso no dañará la relación porque entonces la relación se dará inmediatamente en un plano más profundo y podrá haber intercambio mutuo.
A menudo, uno no tiene claro qué que es lo que hace que una relación sea profunda y significativa. ¿El criterio es el intercambio mutuo de ideas o el de placer sexual? Tal vez ambos estén presentes, pero ello no necesariamente hace que la comunicación sea más profunda. El único criterio verdadero es qué tan genuino eres, qué tan abierto y sin defensas, qué tan dispuesto estás a sentir, a comprometerte y a exponerte a ti mismo y a todo lo que te concierne y te importa. ¿Cuántas personas conoces a quienes puedas expresarle tus verdaderas penas, necesidades, preocupaciones, añoranzas y deseos?
Muy pocas, si es que las hay. En la medida en que te permitas darte cuenta de esos sentimientos encontrarás más amigos con quienes compartir y cuya vida podrás realmente entender.
Si te escondes de ti mismo, ¿cómo vas a poder comunicarte con los demás acerca de lo que no te atreves a reconocer de ti mismo? Así es como llegas a vivir aislado e insatisfecho. Y es por esto que dentro de nuestro trabajo de auto-transformación, nos interesa tanto que aprendas a admitir la verdad sobre ti mismo. Sólo entonces podrás empezar a tener relaciones reales en vez de falsas y llevar una vida plena. Incluso tus relaciones con otros aspectos de la vida como el arte, la naturaleza y las ideas, cobrarán una nueva forma mucho más viva; mientras que antes, tal vez, las usabas únicamente para evadir los sentimientos problemáticos.
El establecimiento de relaciones y comunicación reales puede confundirse con la compulsión infantil de contarle todo a todo el mundo. Puede ser que compartas tus sentimientos de manera indiscriminada y que te engañes creyendo que ese candor tonto, esa exposición poco sabia de tu persona, o bien esa “honestidad» a ultranza, son la prueba de tu apertura y tu disposición a relacionarte. En realidad, esto sólo esconde tu retraimiento en un nivel mucho más recóndito y con manifestaciones más sutiles. Y sólo te sirve como «prueba» de que no vale la pena comprometerte.
Cuando alcances la verdadera comprensión de ti mismo y, consecuentemente, te liberes de la prisión que tú te has construido, no existirá ninguna tensión en tu autoconocimiento ni en tus relaciones e intuitivamente sabrás escoger a las personas indicadas, las oportunidades verdaderas y las formas adecuadas. Los malos entendidos ocasionales nunca te apabullarán ni te harán volver a esconderte. Sin embargo, el proceso de crecimiento, la libertad, sólo puede llegar de manera gradual y sólo una vez que hayas empezado a seguir un camino de auto-conocimiento.
Los psiquiatras, a menudo diagnostican a la gente de acuerdo con su capacidad para relacionarse y según la profundidad e importancia de sus relaciones. Se ha descubierto que algunas de las personas más dañadas en términos psicológicos pueden recibir ayuda más fácilmente que otras cuyos problemas son menos obvios porque éstas se pueden engañar a sí mismas haciendo creer que las cosas no están tan mal, y pueden seguir escondiéndose de su verdad interna. Quienes están más afectados, no pueden usar este subterfugio, en consecuencia, llegan a un punto en el cual tienen que escoger entre mirar de frente su vida interna, sin autoengaños, o no hacerlo. También es posible que lleguen a una severa crisis que posponga el auto-examen, pero se encuentran más cerca del punto de decisión (el cual tal vez sólo alcancen en una vida posterior) que la persona menos neurótica que continúa evitando confrontarse a sí misma.
Muchos de ustedes, amigos míos, no tienen una idea muy clara de lo que realmente es relacionarse o amar. Están básicamente preocupados por ustedes mismos, y cuando se acercan a los demás no lo hacen como parte de un proceso natural y espontáneo, sino como algo artificial y compulsivo. Sin embargo, la preocupación y el cariño naturales por los demás llegarán si perseveran en este camino. Mientras no puedan admitir que son humanos y que necesitan ayuda para exponer sus puntos vulnerables, serán incapaces de establecer relaciones verdaderas. De ser así, su vida permanecerá vacía, al menos dentro de ciertas áreas importantes.
Ahora escucharemos sus preguntas:
PREGUNTA: ¿Se puede considerar que una relación que cambia, manifiesta que es sana? ¿O al desear muchas relaciones? ¿Qué hay respecto de la búsqueda de variedad y cambios?
RESPUESTA: Ésta es otra de esas preguntas que no se pueden responder con un “sí” o un “no”. Tanto los cambios en una relación como los deseos de variedad pueden expresar motivaciones sanas o enfermas.
Generalmente se trata de una combinación, así que debemos tener cuidado con las simplificaciones. El hecho de que una relación cambie para empeorar, no significa que haya un retroceso o un estancamiento. Tal vez sea una reacción necesaria y temporal ante una sumisión enfermiza, o un deseo excesivo de afecto, o ante cualquier otra forma de esclavitud neurótica y unilateral.
Antes de que pueda surgir una relación sana entre dos personas que han estado unidas por una variedad de distorsiones mutuas, puede surgir una tormenta interior o exterior que cumple la misma función de reequilibrio que una tormenta eléctrica o un temblor en el ámbito de la naturaleza.
El hecho de que una relación se vuelva predominantemente libre y sana depende de dos partes. Una relación exteriormente suave y sin fricciones aparentes no necesariamente implica salud y autenticidad. La única respuesta es un profundo análisis de los lazos y de sus significados. Nunca podemos generalizar. Cuando dos personas crecen juntas dentro de cualquier tipo de relación -ya sea de compañerismo, amor o amistad- deben pasar por varias etapas. Si consiguen reunir suficiente claridad respecto de sí mismos y no sólo respecto de la otra, tal relación puede tener mucho mejores raíces y por lo tanto ser mucho más fructífera.
BUSCAR MUCHAS RELACIONES
En cuanto a la búsqueda de variedad, eso también depende de las motivaciones reales. Si se busca la variedad de manera ansiosa, compulsiva y principalmente a causa del miedo, la avaricia y el apego, es decir, porque se es incapaz de relacionarse de manera genuina con ninguna persona y entonces se busca suplir la carencia con muchas relaciones superficiales, o si se busca a los otros siempre como coartada en contra del sentimiento de dependencia o de abandono respecto de las personas con quienes se tiene una relación más profunda, entonces no hace falta decir que todo esto indica un camino mal sano. Pero si se busca la variedad a partir de un espíritu libre debido a la riqueza de cada ser humano y no con el fin de usar una relación contra la otra, entonces es algo sano. A menudo coexisten las dos motivaciones. Pero incluso en el primer caso, también puede haber una necesidad temporal de variedad como reacción ante un estado previo de retraimiento. Entonces la búsqueda de variedad puede ser un paso hacia la salud. Una manifestación negativa suele indicar una etapa positiva transitoria.
MANIPULACIÓN
PREGUNTA: ¿En el caso de dos personas que desean relacionarse, pero que usan mucha manipulación, en dónde queda el elemento del amor verdadero?
¿Acaso el amor disuelve la manipulación?
RESPUESTA: En la medida en que alguien siente la necesidad de manipular, lo cual no es más que una medida de protección inconsciente, el amor verdadero no puede existir.
Los dos elementos son mutuamente excluyentes. La pseudo- necesidad de manipulación, si la examinamos, surge de un miedo egocéntrico y de un exceso de precaución que impide soltar los sentimientos y sentir. La manipulación prohíbe el amor, aun cuando pueda existir algo de amor verdadero.
Si el amor es mayor que la deformación, logrará sobreponérsele y entonces, la relación será menos problemática. La disolución de las áreas problemáticas sólo puede darse a partir de la comprensión para que florezca el amor. Pero ahí, en donde privan la oscuridad, la confusión y la negativa a enfrentar la realidad, el amor no puede surgir. El hecho de que ames no disuelve inmediatamente todas las corrientes negativas y las deformaciones, los conflictos y temores, ni las medidas defensivas inconscientes y las manipulaciones. No es así de fácil.
Tu capacidad para relacionarte, de hecho, es algo fácil de medir: tu vida exterior te da muchas claves si logras entenderlas. Si una relación es problemática, eso significa que existen deformaciones o distorsiones en ambas partes. Se culpan uno al otro, o alguno de ellos se dedica a reprocharse a sí mismo. Toma cierto tiempo y entendimiento el reconocer que un mal no elimina al otro, que todos los involucrados son responsables de todos los problemas de la relación. Alcanzar esa claridad siempre tiene un efecto liberador, simplemente porque es algo verdadero. La verdad te liberará de la culpa y de la necesidad de acusar, culpar y juzgar.
PREGUNTA: ¿No es a veces más fácil relacionarse con alguien que no sea muy cercano? ¿Se vuelve uno menos crítico?
RESPUESTA: Pero claro. Esto tan sólo prueba que no se trata de una verdadera relación, sino de una relación superficial. Una verdadera relación implica compromiso, y eso no quiere decir que nada más se observan los aspectos y las corrientes negativas. El compromiso significa que todo tu ser está en juego. Una relación de compromiso profundo tiende a sufrir fricciones porque dentro de ambas partes existen innumerables áreas de problemas desconocidos y sin resolver. Es por esto que, si se le enfrenta con una actitud constructiva, cada conflicto se puede convertir en un punto de arranque para avanzar. No quiero decir que sólo se debe tener relaciones así de profundas, lo cual sería imposible e irreal, pero uno debe procurar varias relaciones, cada una diferente, si de verdad quiere que su vida sea dinámica y fructífera.
EL DAÑO CAUSADO POR LAS EXPECTATIVAS INCONSCIENTES
Para ser más clara, puedo agregar que las expectativas inconscientes, los reclamos y las exigencias producen desastres en las relaciones. Esto no es porque todas las expectativas sean necesariamente “equivocadas», sino porque actúan bajo la mesa y causan una tensión mutua y chocan con las exigencias del otro. Además de que algunas exigencias son realmente injustificadas e irracionales, lo cual sólo puede reconocerse cuando salen a la superficie y se vuelven conscientes, aun las expectativas justificadas causan problemas si no las reconocemos.
Voy a terminar con unas bendiciones muy especiales para cada uno de ustedes, para cualquiera que escuche o lea estas palabras, para todos los que inician este trabajo o que ya están en él y para aquellos que lo harán en el futuro. Os dejo con mi amor y mi calidez y con la promesa de una ayuda activa que podrá llegar a ustedes en la medida en que reconozcan su resistencia a ser conscientes de ustedes mismos.
Encuentren su disposición para reconocer las racionalizaciones que les alejan de la verdad y la realidad que hay dentro de ustedes, que les impiden crecer hacia una vida llena de sentido. Y pueden llegar a descubrir que la vida es benigna, que el flujo de la vida es continuo y que sólo su visión limitada hace pensar que hay algo que temer. En la medida en que logren quitarse los grilletes de la ceguera que ustedes se han construido, podrán experimentar la verdad de estas palabras. ¡Benditos sean, que Dios esté con ustedes!
Las llamadas corren por cuenta de Mi Encuentro Conmigo:
(1) Pathwork = sendero
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