Saludos
En esta Newsletter comparto sobre varios temas vinculados a Neptuno. Espero te resulte útil. Estoy consciente de que en los textos que comparto hoy hay material sensible. Te recuerdo, con mucho respeto que, si mi escritura no te resuena, puedes darte de baja de esta Newsletter más abajo. Este es un espacio consentido.
Aquí les comparto un AUDIO que he hecho para presentar el proyecto de AGUA TRINA. Espero lo disfruten. La fecha de cierre de inscripción es el 7 de julio. Más abajo encontrarás más información y los enlaces de pago.
SOLSTICIO DE JULIO
En este umbral del Solsticio quiero hablar de la astrología que nos espera en estos próximos meses, en lo que queda del año. Entramos en el umbral del Solsticio, que es la entrada del Sol en el signo de Cáncer. El Solsticio marca siempre un cambio, un nuevo umbral. Nos habla de una renovación de votos y compromiso con la visión que en el Equinoccio de marzo brotó. La semilla que brotó, o que mostró sus primeros brotes en Aries, cobra fuerza ahora en Cáncer. Es un momento importante para cuidar la raíz, para que lo que quiere crecer crezca. La gran utilidad de la herramienta de la Rueda del Zodiaco es que podemos conectar con el clima venidero.
Este puente entre Cielo y Tierra no está fuera de nosotros, sino que nos atraviesa. Somos atravesados por estas narrativas energéticas y arquetípicas; y a través de los años, he sentido una gran utilidad en no predecir el futuro, no se trata de eso, sino de saber cuál es el clima, los climas, que nos esperan dentro de esta rueda cíclica. Tiempo en que tomamos en cuenta estos cuatro momentos con relación a la Tierra y el Sol, que son los equinoccios y los solsticios. Siempre es un tiempo importante en el cual detenernos, dar un paso atrás, recapitular de dónde venimos y hacia dónde nos estamos moviendo, o hacia dónde la vida nos está proponiendo que nos movamos.
La Luna está creciendo hacia la Luna llena en Capricornio, el 22 de junio. (En Argentina la luna se hace el viernes 21 a las 22.10, hora local.) Así que esta Luna llena coincide con el solsticio del 21 de junio. La luz de la Luna llena ilumina, revela, visibiliza. Así que en torno a este Solsticio podemos empezar a tener un poco más de claridad sobre la dirección de este movimiento y su propósito.
Una máxima curativa es vivir en el presente, es estar presente y vivir en el presente; el aquí y ahora. El poder del aquí y ahora. Estoy aquí, en el presente y desde ese presente puedo digerir, visitar, viajar en el pasado, y también puedo moverme hacia el devenir, habitar la visión. Se llama tener una visión. Movernos hacia el devenir es tener una visión de futuro. La posibilidad de lo visionario, de ver dónde está el campo evolutivo, hacia dónde el alma está pidiendo moverse y crecer. Cuáles son las posibilidades, desde el presente, con la realidad que tengo y habito, y qué decisiones y cambios puedo hacer hoy que nutran esta visión. No que la ilustren, la fantaseen. No se trata de que la mente se ponga entonces a maquinar en cómo llevar la visión a cabo. No. Se trata de nutrir la visión hoy y habitarla de presente en presente.
Así que el propósito de estas palabras es ofrecer un marco. Un marco de cuáles son los eventos importantes de aquí al Equinoccio de septiembre (tres meses) y al Solsticio de invierno, dentro de seis meses. Un marco para ordenar esta visión.
NEPTUNO EN EL GRADO 29 DE PISCIS
LA PROLONGACIÓN DE UN UMBRAL
Uno de los tránsitos silenciosos que está ocurriendo desde hace un tiempo y que he decidido honrar y nombrar hoy es el del paso de Neptuno de Piscis a Aries. Quiero nombrar lo que está pasando con Neptuno, y lo que va a pasar, desde el punto de vista astrológico, como una parte fundamental del marco energético y creativo del resto del 2024 hasta marzo del 2025.
Porque si hablamos de visión hablamos de Neptuno, de esa visión humanitaria y holística, de lo que llamamos holismo que es la pertenencia a la totalidad. Unión humanitaria en el reconocimiento de nuestra pertenencia –como seres humanos– a una visión cósmica integrativa y unificadora. Un lugar común del cual queremos o podemos participar, o no.
Se dice que Neptuno es la octava superior de Venus. O sea, que la inter-vincularidad de Venus, que se da en un plano somático, afectivo y creativo se amplifica en Neptuno. Neptuno es el planeta regente de Piscis, signo en el cual Venus está exaltada. Comparten esta dimensión afectiva vinculante. La vinculación de Neptuno se extiende a un plano de conciencia cósmico místico, a ese sentirnos parte, a ese lugar en el que desaparecen las líneas de la personalidad y del ego, para fusionarnos con el todo. Éste es el anhelo. La vuelta a la fuente. La vuelta a las aguas primordiales uterinas de mamá y la Gran Madre. Esa conciencia unificadora es un anhelo de vuelta. Neptuno tiene que ver con ese anhelo de conexión con la fuente, Dios, Diosa, Gran Espíritu, Corriente Vitalista. Neptuno trae, entonces, un elemento de disolución de resistencias, de límites y de barreras.
Como uno de los arquetipos de la Rueda del Zodiaco, Neptuno nos trae unas coordenadas –que vale la pena que estemos atentos y atentas a ellas– que tienen que ver con el engaño, la ilusión y la invasión. También tiene que ver con nuestra percepción y lo fácil que es alterar nuestra percepción, alterar la manera en que percibimos la realidad y el mundo.
Es decir, cómo lo vemos, lo leemos y lo interpretamos. Neptuno tiene que ver con la captura de la percepción, en oposición a la amplificación de la percepción. Es decir, la visión orgánica de la vida que a través de mí se revela, o la visión capturada, atrapada en un sistema no orgánico, en el que la tecnología interfiere con la visión. Por eso es por lo que Neptuno rige la fotografía, la imagen, el cine. Percepción vinculada al ojo, el universo retinal y la dimensión metafísica, cósmica y espiritual de la retina. La experiencia retinal de la soberanía de la percepción y de lo fácil que es perdernos o dejarnos engañar por las falsas imágenes, los trucos de los prestidigitadores. Así que –como pueden ver– Neptuno es fundamental para todo lo que tenga que ver con la visión artística, creadora. Neptuno nos provoca, nos invita a preguntarnos si nuestras contribuciones artísticas participan del engaño o si ayudan a romper el hechizo del robo de nuestra percepción soberana.
Este tema me acompaña hace muchos años. Estudié Bellas Artes. Eventualmente me especialicé en la imagen fotográfica. Hice mi maestría en la conceptualización de la fotografía, la fotografía dentro del lenguaje del arte contemporáneo, es decir su función híbrida en la performance, la instalación, por ejemplo. Podemos mirar la fotografía como una ventana que cuenta una historia o como un objeto que ocupa un espacio. Podemos ver la fotografía como documento histórico o como una ilusión. Más adelante en mi relación con la imagen tuve la bendición y el privilegio de enseñar fotografía. Ejercí como docente en la Universidad de Puerto Rico.
Todas las dimensiones que estoy nombrando con relación a Neptuno se pueden destilar a través del estudio de la fotografía, tanto como una tecnología que captura la luz sobre la plata y se revela en químicos, y como una herramienta de engaño.
NEPTUNO Y EL HECHIZO FOTOGRÁFICO
Primero es una imagen latente que habita el misterio y de momento emerge, se revela. Estoy hablando de la fotografía análoga, que fue la que aprendí y enseñé. Hay algo muy místico en este proceso de la fotografía análoga y sus revelados. En eso de trabajar con la luz, capturar la luz, escribir con la luz, contar con la luz. Y también, la fotografía como un lugar político, su participación en la escritura y en la construcción de la historia. Sin miedo a sonar radical, afirmo que para mí el descubrimiento de la fotografía es tan importante como el descubrimiento de la rueda. Porque es un recurso que emerge, una tecnología que cambia la manera en la que nos percibimos como humanos y nos narramos.
¿Qué les voy a contar? Estamos en ello. Ya no tenemos la plata, ya no tenemos los químicos, ni la oscuridad y misterio del laboratorio; ahora son números, es un sistema binario, que generan estas imágenes, estas historias, estas realidades. O sea que –de alguna manera– la fotografía ha perdido un poco esa mística que tenía en su lenguaje análogo, ese esperar el momento para tomar la foto porque hay poca película; ese tener que esperar para revelarla; todo lo que condicionaba ese revelado, las temperaturas, los tiempos, los químicos; y ese momento de espera a que la imagen emergiera. Esa parte de la fotografía se diluyó y quedó relegada como una artesanía que podemos seguir experimentando, por supuesto. Pero la imagen fotográfica, en su poder cultural, en su poder político sigue operando, sigue condicionándonos, cada vez más. Ahora con las gafas meta, llamadas las gafas de la realidad, vamos a ir más lejos, cada vez más lejos. Quien abrió esta puerta fue la fotografía análoga, y el arquetipo que gobierna todo este principio es Neptuno.
Fotografías de moda, fotografía erótica, fotografía de guerra, fotografía documental, fotografía publicitaria, propagandas. Fotografía como pruebas, evidencia. ¿Escuchas la complejidad? Es mucha ambigüedad para un sólo medio. Esta es la complejidad de Neptuno. Lo abarca todo. Son líneas ambiguas que se diluyen, que se mezclan las unas con las otras. La fotografía, la imagen, también es un hechizo, es una gran magia no sólo porque se puede manipular, sino porque podemos construir imágenes falsas para crear una verdad falsa. Pero, aún si la imagen fotográfica es fiel al evento que captura, ya hay un desdoblamiento, ya hay algo que opera en nuestro cerebro de una manera diferente, a si miráramos el evento de frente. En el momento en que se convierte en imagen, ya pasa algo.
Creo que es importante hacer baños retinales. Baños retinales de verde bosque y de tridimensionalidad de orden orgánico. Lavar nuestra retina de esta contaminación de imágenes que están constantemente bombardeando nuestro cerebro, nuestra conciencia, nuestra percepción. Cuando escribo esto conecto con un duelo. Un duelo por ese tiempo en el que podíamos palpar el tiempo de otra manera; por ese tiempo en que nos comunicábamos de otra manera, nos encontrábamos de otra manera y nos mirábamos de otras maneras.
Así que –dicho esto– Neptuno tiene que ver con las herramientas del engaño que nos roban la visión orgánica. La visión orgánica que nos lleva a nuestra mística íntima y la sustituye por falsos dioses, falsos ascensos, falsas magias, es decir falsos gurús, falsos puentes. Hay algo con la narrativa de Neptuno en estos momentos que creo que es importante que podamos conectar con ella.
Voy a hacer una pequeña recapitulación de lo que ha estado pasando y va a pasar, y creo que van a entender de dónde vengo y por qué es importante que atendamos esta mirada, que atendamos nuestra mirada.
Nuestra soberanía creativa depende de la soberanía de nuestra percepción. Hay muchas nubes que nublan nuestro campo visual. Hay muchas tentaciones hechas para fragmentarnos. El cultivo de una raíz profunda, somática, encarnada en el cuerpo genera una visión que puede traspasar y ver las mentiras. Así que, también, en el audio sobre AGUA TRINA que comparto más abajo hablo un poco de esto, desde otro punto de vista.
EL PASO DE NEPTUNO DE PISCIS A ARIES
Desde el 3 de mayo del 2024, Neptuno está en el grado 29 de Piscis. Quiere decir que Neptuno está al final de su largo recorrido de trece años por el signo de Piscis.
Recapitula lo que estaba pasando en tu vida entre el 4 de abril del 2011 y el 3 de febrero del 2012 ya que es el tiempo que le tomó a Neptuno hacer su transición de Acuario a Piscis. Cuando un planeta está en el último grado de un signo se intensifica el proceso evolutivo de aprendizaje que ha traído ese planeta en determinado signo. En el caso de cada una y uno de nosotros, donde esté Piscis en nuestra carta, ahí está pasando algo. Estuvo pasando durante estos trece años, y está pasando ahora a nivel de síntesis de estos pasados trece años.
No solamente hablamos de donde esté Piscis en nuestra carta astrológica, sino de dónde esté el grado 29 de Piscis en nuestra carta. Porque ése es el grado que precede el grado cero de Aries que es el punto del Equinoccio de marzo. Es decir que el grado 29 de Piscis es la cola de la serpiente y el grado cero de Aries es la boca de la serpiente.
Estoy hablando del Uroboros. La serpiente que se come la cola. La Rueda del Zodiaco es un Uroboros, y esos puntos de final y principio son el Alfa y Omega, y es aquí donde estamos ahora con Neptuno. Con toda su confusión, su paradoja, su ambigüedad, con toda su visión y su potencial redentor, con todo su potencial de engaño y, si abrimos los ojos en la niebla, también con su potencial de desengaño. Pero todos sabemos que la niebla es muy poderosa y que, si no quiere que veamos, no podemos ver. Entonces si la nube es espesa necesitamos una herramienta de percepción interna que vaya más allá del ojo físico. Que si el ojo está nublado podamos ver con otros sentidos y percibir con otros sentidos. De ahí que sea vital prestar atención y atender nuestra disociación. Es decir, la manera en que nuestro cuerpo se disocia de nuestra mente. Es importante porque si no estamos habitando el cuerpo, ¿cómo sabemos que vemos lo que vemos?
Así que desde el 3 de mayo Neptuno está en el grado 29 de Piscis. Como es un planeta lento, pasa mucho tiempo en ese grado, va a estar hasta el 2 de julio en este grado, y va a empezar a retrogradar dos grados hacia atrás dentro de Piscis. O sea que todavía estará en el grado 29 de Piscis hasta el 3 de septiembre. El 3 de septiembre pasa al grado 28 de Piscis.
El grado 29 de Piscis es un lugar, es un umbral y llevamos un tiempo sintiéndolo, y hoy, al nombrarlo, podemos elegir como habitar la liminalidad (1) de este momento.
Estamos en el umbral. Por eso es por lo que estos meses, desde mayo, se han sentido tan liminales, tan porosos, con la sensación de que es difícil agarrar la realidad. Es Piscis. Se nos resbala de las manos, se escurre como los peces. Un día es una cosa, después es otra. Hay una certeza y se diluye. Estamos como en una burbuja. Hay mucha energía creativa disponible, muchas ideas, muchas visiones. Hay un sentimiento de pertenencia interna y, a la misma vez, de disociación, o de una profunda no pertenencia a la realidad que nos rodea. Es confuso y es complejo. Más importante que entender la interpretación de lo que pueda significar este Neptuno en el grado 29 de Piscis, es quedarnos con esa imagen del Uroboros, del umbral y de que Neptuno –Poseidón– es el rey de los mares y de las aguas, con su corte de sirenas y de peces y de animales marinos, que están todos ahí, en el umbral de un nacimiento, de un parto para el mundo, cuando cruce el grado cero de Aries.
La primera entrada de Neptuno en el grado cero de Aries va a ser el 30 de marzo del 2025, va a coincidir con la culminación del ciclo de Venus*Leo y el inicio de su ciclo Venus*Aries. Siento que nos estamos preparando para este momento. Siento que es bien importante que cuando Neptuno entre en Aries estemos atentos y atentas a cuidar la riqueza espiritual que somos, a cuidar el recurso del agua que somos. Neptuno hará su entrada definitiva en Aries en enero del 2026. Hasta esa fecha transitamos este puente.
Siento que Neptuno en el grado cero de Aries es un gran cambio de juego para la humanidad. Que se va a dar de una manera paulatina, pero que puede implicar también un gran secuestro de nuestra visión. Creo que tiene que ver con la tecnología, y con las modas, y cómo las tecnologías están generando cada vez más una ética y una estética que está condicionando y transformando nuestra humanidad. Entonces ahí, cada cual tiene que reconocer dónde se quiere situar y posicionar con relación al futuro, a la visión que queremos compartir como humanidad, la visión que estamos apoyando como humanidad.
Creo que estaríamos hablando del tema de la inteligencia artificial y el uso de las imágenes, y lo que pareciera ser un debate con relación a la ética y a la integridad del uso de las imágenes. Este debate existe desde los inicios de la fotografía. El debate ético con relación a la imagen, al uso de la imagen y a la reproducción existe desde los inicios de la fotografía. Estos son principios que ya desde la modernidad se están manejando. Aquí, hoy, estamos hablando de una alteración genética cognitiva en donde la tecnología está transformando nuestros sentidos. Y si transforma nuestros sentidos y nuestras percepciones, transforma el futuro. Entonces estoy ofreciendo este marco para que estemos atentas y atentos a cómo nos resuena esto, y cómo nos posicionamos ante las invitaciones –o las tentaciones– que nos rodean ahora, con relación a las nuevas tecnologías. Mi aportación, con lo que he aprendido con la fotografía, es que esto es imparable. Que no se trata de parar lo que está pasando, porque ya pasó, ya estamos en ello, ya estamos enchufados. Lo que queremos, dentro de todas estas nuevas posibilidades que se van a dar, es qué es lo que cada cual, en su corazón, quiere cuidar y preservar.
Porque siempre va a haber un sector de la humanidad que no va a querer participar, o no va a querer ser absorbido por este hechizo. Esta resistencia tiene su lugar, su voz y función.
MÁS PROFUNDO Y MÁS PERSONAL
Y quiero aprovechar para compartir algo. Lo nombro en el audio de AGUA TRINA, y me sorprendió nombrarlo, porque no era el propósito del audio, realmente, pero creo que es porque tengo que seguir nombrándolo, porque si no lo nombro, creo que me hago daño. Es algo que todavía estoy procesando. Me sorprende que no hablemos, no seamos más personas hablando y procesando esto.
Y sí, podría estar hablando de la masacre en Palestina, del genocidio que está ocurriendo ante nuestros ojos, porque eso también tiene que ver con Neptuno, y cómo a lo largo de estas décadas se ha naturalizado la tortura y la violencia, que hace que estemos tolerando mirar unas imágenes que les aseguro, hace 20 o 30 años no hubiésemos tolerado mirar. Pero no me refería a eso. Me refería a un lugar para mí tan –o más– oscuro que el de la guerra, que tiene que ver con el hechizo que vivimos en el 2020. Con el nivel de manipulación narrativa a la que fuimos sometidas y sometidos para obligarnos a encarnar una narrativa dañina para nuestros cuerpos. Fue grabando el audio de AGUA TRINA que me di cuenta de que mi mirada no era la misma que la de mucha de la gente que me rodeaba y que era parte de mi comunidad. Que no mirábamos el mundo de la misma manera y que no veíamos lo mismo porque no anclábamos la mirada en el mismo lugar.
Fue una laceración para mi alma. Sólo puedo pensar en la película de Buñuel con la navaja en la retina en el ojo. Una violación de la percepción. Así que agradezco las dos o tres personas que nos sostuvimos juntas y juntos en esta mirada, porque fue menos duro y solitario, y menos violento sostener mi no y defender la soberanía de mi percepción y de mi cuerpo. Y lo digo con respeto y compasión infinita hacia muchas de mis amistades que veían lo mismo que yo, y que estaban en situaciones de precariedad, y que fueron obligadas. Así es el nivel de presión. No hay ningún juicio de mi parte hacia quienes no ven como yo. Sin embargo, yo sentí un juicio enorme por ver otra cosa. Y fue muy doloroso ver cómo una comunidad –o la familia– tiene el poder de lincharte por un simple hechizo en nombre de la ciencia, que es la nueva religión. Así que aquí lo dejo porque hablando de Neptuno, Neptuno también es esto.
Siento que cada vez que hablo de este tema, lo denuncio, lo pronuncio y lo conjuro me hago bien. ¿Qué estamos ofreciéndoles a las próximas generaciones? ¿Qué está pasando con la infancia? Voy a empezar a pronunciarme también con ese tema, el de la infancia. Tengo mucho que decir. Por ahora hablando de Neptuno y de los prestidigitadores y las hechicerías neptunianas digo que hemos profanado la palabra al levantar rezos por las próximas generaciones, por la familia y por la infancia, en altares cuyos cuidadores y cuidadoras avalan consciente o inconscientemente el abuso de menores. Esto también es Neptuno.
Hemos profanado la infancia cuando permitimos saber que las masacres que están ocurriendo ahora en tierra Palestina se están llevando la vida de miles de niños y de niñas y no estamos pudiendo hacer nada bajo el hechizo de que no tenemos poder.
También hemos profanado la infancia y nuestra palabra con la infancia como eslabón cadena en nuestro árbol genealógico de cuido, como generación. ¿Qué estamos haciendo con nuestro linaje cuando permitimos que la tecnología interfiera con nuestra percepción? No nos estamos dando cuenta de lo que estamos haciendo. Quien tiene ojos para ver, que vea lo que está pasando: la sobre sexualización cada vez más evidente de la infancia en las redes. También hemos profanado a las futuras generaciones cuando hemos entregado sus cuerpos al estado para un experimento. Lo siento. Es lo único que puedo decirle a los niños y a las niñas, desde mi corazón de madre. No he tenido que parir hijos biológicos al mundo para saber que soy madre. Que lo que siento en mi útero es real. Y también me lo digo a mí misma, porque fue gracias a esta narrativa del 2020 que pude darme cuenta, entonces, que yo también fui entregada al estado. Que yo no consentí a ser vacunada. Y lo siento si seguiste la narrativa de la cultura dominante y creíste en lo que tu gobierno y el estado te proponían. No tengo miedo de decirlo. Ahí estaba operando Neptuno, y es un engaño, y eso se va a hacer cada vez más evidente, sobre todo cuando Neptuno entre en Aries, porque, cuando Neptuno entre en Aries, vamos a sentir el cambio de percepción. Espero que signifique que habrá cada vez más portavoces que, desde su yo individual, desde su soberanía, se independicen de esta mirada colectiva que nos anula.
Bueno, ésta es mi arenga de hoy. Mi sermón de hoy. Júpiter está en Géminis. Es un tiempo de sermones. Tiempo de intentar compartir cada cual su verdad. Tal vez ahí, entre la verdad de tu corazón y la verdad de mi corazón, podemos volver a tejer la verdad compartida. De mi parte, y lo digo sin ningún tipo de resentimiento o rencor, vengo de reparar una percepción intervenida, no solamente por la cultura dominante, sino también por todas las estructuras jerárquicas, incluidas las que están en los caminos neo-chamánicos espirituales, y lo tengo que nombrar porque siento que tenemos una responsabilidad. Que no se trata solamente de rezarle al Gran Espíritu, sino también de encarnar la visión en lo social y de participar en lo que está pasando en el mundo como totalidad. Aunque sea con la palabra. Aunque sea con una percepción diferente. Aunque sea con la resistencia soberana de mi propio ser para decir no, yo no consiento, yo solo consiento a la ley del corazón de la madre tierra.
“Consiento a la ley de la Madre Tierra”, con Mujer de Pie Brillando
Yo no consiento el abuso de menores, ni energéticamente, ni físicamente. Estoy hablando de la erotización de la infancia, no solamente en las revistas, no solamente en los medios, sino en nuestra propia pérdida de límites. No nos estamos dando cuenta en los lugares en los que estamos poniendo a nuestros niños y nuestras niñas, a qué los estamos sometiendo energéticamente.
Parte de mi curación como mujer, como médium –y desde el abrazo a mi sensibilidad sin pudor– ha sido darme cuenta cómo desde mi infancia esa sensibilidad se fue moviendo y cambiando en los ecosistemas en los que crecí. Por mi propio proceso migratorio he aprendido muchísimo de lo que es la sobre adaptación a las energías ajenas. Y tener bien claro y confirmar, poder ver exactamente con la mirada de adulta hoy, lo que esa niña percibía de cada uno de los adultos que la rodeaban. Y créanme que era un radar, una flecha. Volver a mirar al mundo con ojos de niños y niñas no es infantilizarnos, es tomar las riendas de nuestra soberanía.
En plena pandemia tuve un sueño. Era una casa de varios pisos, había una fiesta con mucha gente. Entro y sé que no es mi lugar. No soy de fiestas, ni de salir de noche y reconozco que estoy en un ambiente extraño, pero me atrae una luz y me voy acercando a un diván, a un sofá, en forma de L, y veo unos jóvenes de doce o trece años que están custodiando ese sofá desde el cual me llega esa luz y una fuerza. Me acerco y veo que están sentados unos veinte o treinta bebés, de unos cuatro a seis meses, y están todos con abanicos de plumas, collares de caracoles y maracas. Me doy cuenta de que son bebés emplumados, bebés chamanes. Uno de los jóvenes adolescentes que está custodiando el círculo se acerca donde mí y me dice: “no se supone que puedas ver esto”. Le respondo que yo estoy ahí para cuidar a los bebés. Me dice, sí, pero tienes que tener cuidado con tu mirada, y me señala entonces unos seres que están mirando la gente mirar y me dice, ellos ven que tú ves. No pueden ver los bebés, pero pueden verte a ti cuando ves. Como miras sin saber que miras pones en peligro lo que ves. De alguna manera yo entendí que tal vez yo era una de esas bebés emplumadas, y qué era una parte de mi conciencia que había sobrevivido mi propio condicionamiento, los propios peligros de mi psiquis, para recordar la visión que me trajo aquí. La continuidad de la visión que yo soy.
Por eso entrego mi palabra y por eso no tengo miedo de entregar mi palabra. Por eso no tengo miedo de conjurar. Éste es mi conjuro. Éste es mi altar. Éste es mi rezo. Esta página en blanco, aquí contigo.
VENUS Y MERCURIO EN CÁNCER
Te invito a que escuchas el audio de AGUA TRINA, y si sientes la llamada, te invito a que te sumes a este recorrido, para que podamos hacer este trabajo juntas y juntos, en este tejido compartido de nuestra agua interna, nuestra propia alquimia emocional. Para abrir los ojos desde más profundo, sostener la mirada encuerpada y romper los hechizos de este mundo ilusorio con la verdad de la luz de nuestra propia mirada.
Hoy Venus y Mercurio acaban de hacer su entrada juntos en Cáncer, a tiempo para el Solsticio. Así que tal vez vamos a poder empezar a aflojar algo, a sentir como un permiso para para conectar con nuestras emociones y empezar a integrar, a digerir, a metabolizar lo que está pidiendo entrar en el cuerpo y no quedarse sólo en la cabeza. Así que estamos hablando de visiones encarnadas.
Que la visión nazca de mi encarnación, no de mi disociación.
Aquí lo dejo.
Muchas gracias por llegar hasta aquí.
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Aquí está la página de pago de AGUA TRINA. La fecha límite para entrar en AGUA TRINA es el 7 de julio. Les enviaré un recordatorio antes de cerrar matrícula.
AGUA TRINA
FECHAS
Del 10 de julio 2024 al 2 de febrero 2025
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Un AUDIO de 90 minutos + un PDF con material de apoyo, con prácticas curativas y creativas + la palabra de una mujer poeta que nos llega a través de su obra somática y mística.
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10 de julio; 7 de agosto; 4 de septiembre; 2 de octubre; 6 de noviembre; 4 de diciembre; 1 de enero; 2 de febrero
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(1) La liminalidad o liminaridad significa no estar en un sitio ni en otro. Es estar en un umbral, entre una cosa que se ha ido y otra que está por llegar. La enfermedad, la adolescencia, el duermevela o la locura transitoria son estados liminales, como también lo son los viajes, ya sean por placer o por necesidad. Fuente: Wikipedia
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