Plano corporal: sobre todo el tejido cartilaginoso (elasticidad, unión) es el que se osifica en el curso de la vida.
Plano de los síntomas: dejar que se endurezca lo que es blando; ser duro con uno mismo; sacrificar la flexibilidad en pro de una estabilidad exagerada.
Realización: preferir ser estricto y disciplinado con uno mismo; mejor imponerse unas normas más duras que encerrar a los pulmones en una caja torácica inflexible y petrificar los vasos como canales de la energía vital.
Resolución: ser discípulo de la vida, aprender a valorar la (auto)disciplina; aceptar las estructuras prefijadas y cumplirlas en el sentido del Mandala de la vida.
Relación con los principios elementales: Saturno.
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