Las personas creemos que por tener algunos –o muchos–, conocimientos espirituales ya estamos de vuelta…
Me resuenan las palabras que le dice Morfeo a Neo, en la película Matrix: “Algún día entenderás que una cosa es conocer el camino… y otra diferente recorrer el camino”.
Durante una época de mi vida me preguntaba por qué siempre me llegaba el mismo material; por distintos autores, pero siempre lo mismo…
Mi propia voz me respondió contundente: porque todavía tienes que vivir lo que sabes…
Y se me cayeron las medias…
A continuación me dije: ¡“a trabajar”!
Así me lo propuse, ya que era fácil alardear de cuánto sabía pero nunca vivía…
Y fue muy simple ver que tenía que ser coherente entre lo que sentía, pensaba y hacía.
Fue, y es, un aprendizaje todavía ya que estoy (y todos estamos…) recorriendo el camino de la maestría. Y entiendo que puede llevarme toda la vida el desafío de escucharme y accionar desde esa sabiduría interna que re – brota en mí.
Además de provocarme mucho placer “apreciarme en acción”, comencé a contagiar lo que vivía de una manera diferente y contundente.
Poco tiempo después empezó a llegar nueva información. Mis deseos fueron órdenes desde que me movía en integridad. Ya estaba lista para más… y, ahora, con toda la consciencia de que aquello que aparecía era para ser experimentado por mí.
Observémonos con humildad…
Descubrámonos en cuánto a qué estamos haciendo en nuestras vidas. Somos demasiado importantes para vivir mirando hacia abajo, y algún día… morirnos en la pavada.
¡Gracias Por Asumir Tu Poder!!!
21 de julio de 2014
Dejanos tu comentario sobre el artículo Sabiduría en Acción