(Véase también coágulo; trombosis de las venas de la pelvis, edema de la pierna, flebitis)
Plano corporal: sangre (fuerza vital), vasos sanguíneos (vías de comunicación de la fuerza vital), tejido conjuntivo (unión, sujeción, conexión).
Plano de los síntomas: la energía vital se atasca en el regreso hacia el centro: no recuperar lo que se ha enviado; bloqueo de la energía vital y del estar-en-flujo interior: quedarse atascado, agarrotado; se interrumpen los movimientos exteriores; no hay más cambios, estar empecinado: puntos de vista/posturas rígidas; la opinión sobre la vida ha pasado a ser un (pre)juicio; estado de vivir con el cuerpo muerto.
Realización: reducir la velocidad de la vida y mantenerse en el camino trazado que, a menudo, se caracteriza por numerosos rodeos (-› várices) e ir vadeando el terreno; aprender a dar sin una recompensa inmediata en el sentido de esperar un flujo de vuelta: ejercitar la renuncia a los frutos (Phala varja budista); prescindir por completo de manera voluntaria, a la movilidad exterior y volver a la tranquilidad interior; desarrollar consecuencia y claridad para romper el empecinamiento y la rigidez; aprender a actuar sin hacer nada, es decir, actuar sin inmiscuirse y manteniéndose independiente interiormente.
Resolución: buscar el reposo en medio de todo el movimiento; experimentar la tranquilidad del propio centro; en el polo contrario: mirar la vida polar de que todo fluye (Heráclito: “Panta rhei”) y confiarse
Relación con los principios elementales: Marte / Saturno.